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✨ Así es como morirá nuestro Sol
Publicado por Adrien, Fuente:NASA Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
¿Qué sucede cuando las estrellas similares al Sol alcanzan el final de su vida? La nebulosa del Huevo observada recientemente está aquí para mostrárnoslo.
Esta estructura, situada a unos mil años luz en la constelación del Cisne, ha sido inmortalizada por el telescopio espacial Hubble con una precisión notable. En ella se distingue una estrella central, similar a una yema de huevo, rodeada de nubes de polvo y gas que forman arcos concéntricos. Dos haces de luz atraviesan estas capas, creando una imagen dinámica y llena de movimiento.
Nueva imagen de la nebulosa del Huevo por el telescopio espacial Hubble. Crédito: NASA, ESA, Bruce Balick (Universidad de Washington)
La nebulosa del Huevo representa una de las primeras etapas del proceso de formación de una nebulosa planetaria. A diferencia de muchas otras nebulosas que brillan por sí mismas, la luz aquí proviene directamente de la estrella moribunda, filtrándose a través de los intersticios de su envoltura polvorienta. Esta fase, llamada pre-nebulosa planetaria, es relativamente corta a escala astronómica, durando solo unos pocos miles de años.
Por otro lado, los patrones simétricos observados alrededor de la estrella indican que estas estructuras no son el resultado de una explosión violenta. Para los científicos, podrían ser el fruto de una serie de eventos aún mal comprendidos, relacionados con el núcleo enriquecido en carbono de la estrella al final de su vida. Así, estas observaciones permiten estudiar en tiempo casi real la eyección de materia por parte del astro.
Al combinar diferentes imágenes de Hubble, los investigadores han podido reconstruir la estructura en capas de la nebulosa con un nivel de detalle sin precedentes. Estos datos ayudan a comprender cómo las estrellas moribundas moldean su entorno, preparando la materia que podrá servir para el nacimiento de futuras estrellas y planetas.
Las próximas etapas de la evolución de esta estrella verán su núcleo volverse más caliente, ionizando el gas circundante y haciendo brillar la nebulosa con su propia luz. Esta transición marcará el paso a una nebulosa planetaria propiamente dicha, contribuyendo al ciclo de la materia en la galaxia.
¿Cómo evolucionan las estrellas al final de su vida?
Este recorrido depende principalmente de la masa inicial del astro. Para las estrellas de tipo solar, el final de la vida comienza cuando han consumido el hidrógeno de su núcleo. El núcleo, rico en helio, se contrae entonces y la temperatura aumenta, provocando la expansión de las capas externas en una gigante roja.
Durante esta fase, reacciones nucleares producen elementos más pesados como el carbono y el oxígeno. La estrella se vuelve inestable, expulsando periódicamente cantidades importantes de materia al espacio. Estas eyecciones forman envolturas de gas y polvo que pueden observarse en forma de pre-nebulosas planetarias, como la nebulosa del Huevo.
Una vez que las capas externas se disipan, el núcleo caliente y denso de la estrella queda expuesto. Su radiación ultravioleta ioniza los gases circundantes, haciendo brillar la nebulosa y marcando la etapa de nebulosa planetaria. El núcleo residual se enfría progresivamente para convertirse en una enana blanca, un objeto compacto y caliente que tardará miles de millones de años en enfriarse.
Esta secuencia de eventos es importante para el reciclaje de la materia en el Universo. Los elementos sintetizados en las estrellas se redistribuyen, contribuyendo a la formación de nuevas generaciones estelares y planetarias.