🧬 El origen de la vida oculto en los ladrillos más pequeños

Publicado por Adrien,
Fuente: Journal of Molecular Biology
Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
Fragmentos minúsculos podrían contar los comienzos de la vida.

Los genes son como una receta que indica a las células cómo funcionar. Pero el origen de esta 'receta' sigue mal comprendido. Para avanzar, investigadores proponen no mirar solo el ADN, sino también las proteínas, que realizan concretamente las acciones en las células.

El estudio publicado en Journal of Molecular Biology se centra en los dipéptidos. Son fragmentos muy pequeños de proteínas, formados por dos aminoácidos unidos entre sí. Se pueden ver como ladrillos elementales, a partir de los cuales se construyen estructuras más complejas.


Gustavo Caetano-Anollés.
Crédito: Fred Zwicky

Para comprender su papel, los científicos analizaron miles de millones de dipéptidos en organismos muy variados. Compararon estos datos con otros elementos esenciales, como los ARN de transferencia. Estas moléculas sirven de intermediarios para ensamblar las proteínas a partir de las instrucciones de los genes.

Observaron que todo evoluciona de manera coherente. Los dipéptidos, los ARN de transferencia y las estructuras de las proteínas siguen un mismo orden de aparición. Esto indica que el código genético se construyó progresivamente, añadiendo nuevos 'ladrillos' con el tiempo.

Concretamente, algunos aminoácidos simples habrían aparecido primero. Luego, otros más complejos se añadieron, permitiendo que las proteínas se volvieran más eficaces. Este proceso también habría mejorado la precisión, evitando errores durante la fabricación de proteínas.

Los investigadores piensan que las proteínas jugaron un papel central desde el principio. Serían más eficaces que el ARN para realizar reacciones químicas. El ARN habría tomado luego un papel importante para almacenar y transmitir la información. Hoy en día, lo vivo sigue basándose en esta colaboración. El ADN y el ARN almacenan la información, mientras que las proteínas ejecutan las tareas. Una máquina llamada ribosoma lee las instrucciones y ensambla los aminoácidos en el orden correcto.

Un resultado refuerza esta idea. Los dipéptidos aparecen a menudo en pares invertidos, como 'AB' y 'BA'. Esto indica una regla subyacente. No es solo una acumulación aleatoria de combinaciones: hay una forma de simetría, por tanto una organización.

En conclusión, estos trabajos muestran que el código genético no habría aparecido de una sola vez. Se habría construido paso a paso, a partir de elementos simples, siguiendo una lógica estructurada que permitió la emergencia de la vida tal como la conocemos.
Página generada en 0.261 segundo(s) - alojado por Contabo
Acerca de - Aviso Legal - Contacto
Versión francesa | Versión inglesa | Versión alemana | Versión portuguesa