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🦍 Este fósil egipcio da un nuevo origen a la humanidad
Publicado por Adrien, Fuente:Science Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
Un descubrimiento en Egipto viene a revolucionar todo lo que sabemos sobre los orígenes de los grandes simios, incluido el del hombre.
Si los científicos han concentrado durante mucho tiempo sus esfuerzos en el este de África, un fósil de 17 a 18 millones de años de antigüedad, exhumado en el actual norte de Egipto, apunta ahora hacia esta región como la posible cuna de este linaje.
Imagen de ilustración Pixabay
La especie descubierta, bautizada como Masripithecus moghraensis, es objeto de una publicación en la revista Science. Procedente de la formación de Wadi Moghra, ofrece una visión de un período crucial. En esa época, puentes terrestres unían la Afro-Arabia, entonces unida, con Eurasia. Esto facilitaba los movimientos de fauna. La morfología del fósil, en particular un fragmento de mandíbula, posiciona a este ser como el pariente más cercano conocido del grupo en el origen de todos los grandes simios actuales.
Para situar al Masripithecus en el árbol evolutivo, los paleontólogos emplearon un método estadístico. Este enfoque, que cruza el análisis de los caracteres anatómicos con la edad de los fósiles, confirmó su lugar central. La especie pertenece a los hominoideos troncales, el grupo que precede directamente a la divergencia que llevó a orangutanes, gorilas, chimpancés, bonobos y humanos. Constituye así un eslabón esencial de la diversificación de los simios sin cola.
Este descubrimiento plantea que el origen de los grandes simios podría encontrarse en el norte de la Afro-Arabia, una zona que incluye el Levante y el este del Mediterráneo. Esta propuesta difiere de los trabajos tradicionalmente centrados mucho más al sur. También recuerda el carácter incompleto de los registros fósiles africanos, donde muchas zonas permanecen poco exploradas.
El trabajo de los investigadores muestra también que la evolución de los hominoideos no sigue un escenario lineal y simple. La presencia de Masripithecus en Egipto, en un momento en que los primeros simios iniciaban su dispersión hacia Eurasia, da testimonio de múltiples migraciones y adaptaciones.
Fragmento de mandíbula de Masripithecus moghraensis con un molar, tal como fue descubierto. Crédito: Professor Hesham Sallam
Al ampliar las investigaciones más allá de los sitios clásicos, los científicos esperan descubrir otras especies que precisarán las etapas que condujeron a la emergencia de los grandes simios actuales.
¿Por qué el norte de África es una región importante?
El descubrimiento en Egipto atrae la atención sobre el papel del norte del continente africano en la evolución temprana de los primates. Durante el Mioceno inferior, hace aproximadamente 20 millones de años, la geografía de esta región era muy diferente. La Afro-Arabia, que incluía África y la península arábiga, estaba conectada a Eurasia por varios corredores terrestres, en particular a través de lo que hoy es Oriente Medio.
Estos puentes continentales funcionaron como encrucijadas biológicas. Permitiéron intercambios faunísticos en ambos sentidos: animales procedentes de África migraron hacia Europa y Asia, y viceversa. Para los primeros simios, esto significaba acceder a nuevos hábitats, nuevas fuentes de alimento y enfrentarse a una competencia diferente. Estas presiones ambientales pudieron estimular la evolución y la diversificación rápida de nuevos rasgos.
El sitio de Wadi Moghra, donde se encontró a Masripithecus, es un testigo de este período de conexiones, con un antiguo ecosistema de litoral o delta, rico en biodiversidad. Encontrar allí un fósil de hominoideo tan cercano a nuestro linaje es significativo. Indica que los ancestros de los grandes simios actuales quizás evolucionaron en estos entornos de transición, antes de dispersarse más ampliamente.
Esto muestra también que concentrarse únicamente en los famosos yacimientos del este de África, más recientes para la historia humana, puede crear un sesgo. La evolución de los hominoideos es una historia panafricana, y quizás incluso euroasiática.