Las auroras boreales ofrecieron recientemente un espectáculo excepcional para los ocupantes de un Boeing 787.
Esta manifestación fue posible gracias a una tormenta geomagnética de intensidad rara, que perturbó el campo magnético de nuestro planeta en la noche del 18 al 19 de enero pasado. Estas perturbaciones permitieron que las auroras se extendieran hacia latitudes más bajas, donde normalmente están ausentes. En consecuencia, fue posible admirar colores vivos, del verde al magenta, pintando el cielo.
Crédito: Matt Melnyk
Entre los testigos privilegiados, el piloto Matt Melnyk compartió impactantes instantáneas tomadas desde su Boeing 787. Durante un vuelo de Calgary a Londres, presenció un desfile de luces que duró gran parte del trayecto. Melnyk informó de que fue la noche más memorable de sus veinte años de vuelo. Sus imágenes muestran velos de colores invadiendo el cielo, resultado de la interacción entre las partículas solares y la atmósfera terrestre.
La vista desde 11.000 metros de altitud ofrece ventajas únicas. Por encima de la capa de nubes y alejado de la iluminación urbana, las auroras aparecen más intensas y detalladas. Su magnitud parece llenar todo el cielo, creando un panorama impresionante que no se percibe desde el suelo.
El piloto no es novato en materia de fotografía de auroras desde el aire. Ya en noviembre de 2025, inmortalizó resplandores durante otra tormenta geomagnética. Sin embargo, este nuevo evento supera en intensidad a sus observaciones anteriores.
Auroras boreales capturadas desde un avión de línea. Crédito: Matt Melnyk