Los pájaros de las ciudades muestran un comportamiento sorprendente frente a los humanos: vuelan más rápido cuando la persona que se acerca es una mujer en lugar de un hombre. Esta observación, repetida en varios países europeos, es estadísticamente sólida y afecta a especies comunes como los carboneros comunes, los gorriones domésticos o los mirlos. Sin embargo, el origen de esta diferencia sigue sin explicarse.
Para realizar este estudio, científicos de cinco países, entre ellos Francia y Alemania, establecieron un protocolo simple. Participantes hombres y mujeres, cuidadosamente emparejados por talla y vestimenta, caminaban directamente hacia pájaros en parques urbanos. La distancia de huida se medía en el momento en que el pájaro levantaba el vuelo.
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En promedio, los hombres podían acercarse un metro adicional en comparación con las mujeres, y este patrón se observaba en las 37 especies observadas, desde urracas hasta palomas.
Los investigadores proponen varias hipótesis para explicar este fenómeno. Las aves podrían basarse en señales olfativas, la forma corporal o incluso la forma de andar. El profesor Daniel Blumstein imagina un experimento inspirado en el 'Ministerio de la Marcha' de los Monty Python para probar el efecto de la manera de caminar. Pero estas pistas siguen siendo especulativas, y la razón precisa no está establecida.
Para profundizar, los investigadores planean probar por separado los diferentes factores, como los movimientos o los olores. Las 2701 observaciones recopiladas proporcionan una base sólida, pero se necesitan estudios complementarios para confirmar estos resultados y comprender los mecanismos subyacentes.
El estudio, publicado en la revista People and Nature, abre preguntas sobre la percepción animal en entornos urbanos. Los pájaros de las ciudades son capaces de distinguir detalles que los humanos no perciben.
Los investigadores esperan que su trabajo anime a otros equipos a reproducir el experimento en otros entornos, por ejemplo con aves rurales. Tal comparación permitiría saber si esta capacidad de discriminación es propia de las aves urbanas o si es más general.
La distancia de huida: un indicador de tolerancia
La distancia de huida es un concepto clave en ecología del comportamiento. Mide la distancia mínima a la que un animal permite que se acerque un depredador potencial antes de huir. Cuanto mayor es esta distancia, más temeroso es el animal. Este indicador permite evaluar la tolerancia de las especies hacia los humanos, especialmente en entornos urbanos donde el contacto es frecuente.
Los investigadores suelen utilizar la distancia de huida para estudiar la adaptación de los animales a la presencia humana. Comparando las distancias según las situaciones, pueden deducir el impacto de la urbanización, la caza o el turismo.