Contrariamente a una creencia extendida, fortalecer los músculos no requiere necesariamente levantar pesos imponentes en un gimnasio.
Una revisión importante de los principios del entrenamiento de resistencia, emanada del American College of Sports Medicine, indica que cualquier actividad fÃsica, aunque sea modesta, proporciona beneficios notables. Este mensaje se basa en una sÃntesis de varios años de investigación, ofreciendo un camino accesible hacia una mejor condición fÃsica.
Imagen de ilustración Pixabay
Esta actualización de las recomendaciones, la primera en diecisiete años, se basa en el análisis de 137 revisiones sistemáticas que incluyen a más de 30.000 participantes. Los expertos señalan que el punto principal es simplemente comenzar una actividad, sea cual sea el tipo de ejercicio elegido. Las ventajas abarcan el desarrollo de la masa muscular, un aumento de la fuerza y una mejora de la función fÃsica diaria, y esto está al alcance de la mayorÃa.
Stuart Phillips, profesor de la Universidad McMaster y coautor del documento, indica que el programa ideal es simplemente aquel que uno logra mantener a largo plazo. La constancia y el esfuerzo importan más que la búsqueda de un esquema perfecto. Ya sea que se utilicen mancuernas, bandas elásticas o simplemente el propio peso corporal, el objetivo es perpetuar el hábito para observar progresos duraderos en fuerza y bienestar general.
Esta adaptación se basa en varios elementos, como la carga empleada y la frecuencia de las sesiones. Incluso con ejercicios poco intensos, una estimulación repetida activa las vÃas biológicas necesarias para el desarrollo muscular. Por lo tanto, cualquier forma de resistencia, desde bandas elásticas hasta pesos libres, puede desencadenar este proceso.