Cada vez más jóvenes adultos prolongan el perÃodo de solterÃa. La pregunta es: ¿el hecho de no tener una pareja estable afecta la felicidad y la salud mental? Elementos de respuesta provienen de un trabajo cientÃfico que siguió a miles de personas durante varios años.
Para comprender la influencia de una solterÃa duradera en el bienestar, un equipo de la Universidad de Zúrich realizó una encuesta exhaustiva. Se analizaron los datos de más de 17 000 jóvenes en Alemania y el Reino Unido, todos solteros al inicio del estudio. Estos participantes respondieron cuestionarios anuales entre los 16 y 29 años, ofreciendo asà una visión precisa de la evolución de su estado de ánimo en ese perÃodo.
La entrada en una primera relación amorosa conlleva cambios positivos. Desde el inicio de una pareja, el bienestar del individuo mejora en varios aspectos: la satisfacción vital aumenta, tanto a corto como a largo plazo. Sin embargo, este efecto no se traduce en una disminución de los sÃntomas depresivos.
Estos resultados muestran un ciclo en el que un bienestar inicialmente bajo puede dificultar la formación de relaciones, particularmente a una edad avanzada. Mientras que el celibato se presenta frecuentemente como una elección de independencia, esta investigación indica que entran en juego factores psicológicos y sociales.
Las transformaciones de los estilos de vida en la sociedad actual
Los hábitos de vida experimentan evoluciones rápidas, influenciadas por cambios económicos y culturales. Actualmente, una proporción importante de jóvenes privilegia los estudios largos y la carrera, lo que retrasa la entrada en la vida de pareja. Esta prioridad otorgada a la educación y al trabajo es un fenómeno constatado en muchos paÃses industrializados.
Al mismo tiempo, las normas sociales en torno al matrimonio y las relaciones se han suavizado. Los individuos gozan de una mayor libertad para definir su trayectoria, incluyendo optar por el celibato. Esta autonomÃa, a menudo percibida como un avance, viene acompañada de nuevas dificultades, como la gestión de la soledad en un entorno más individualista.