🩺 En lugar de combatirlo, las células inmunitarias pueden alimentar el cáncer

Publicado por Adrien,
Fuente: Cancer Cell
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El cáncer a veces muestra una ironía cruel: las células que deberían protegernos pueden convertirse en adversarias. Un descubrimiento reciente expone cómo los tumores logran desviar parte de nuestras defensas inmunitarias, transformando a ciertos aliados en actores involuntarios de la enfermedad.

Los neutrófilos son glóbulos blancos muy numerosos en la sangre, que ocupan un lugar importante en la respuesta rápida a las infecciones. Su presencia normalmente traduce una acción protectora, pero dentro de un tumor, su comportamiento puede tomar una dirección inesperada, como lo informa un trabajo llevado a cabo en la Universidad de Ginebra.


En los alrededores de un tumor, el entorno es denso en células inmunitarias y señales químicas. Los investigadores constatan que los neutrófilos reclutados en el lugar ven alterada su función normal, adquiriendo una actividad que, en lugar de combatirlo, favorece al tumor.

Este trabajo, publicado en Cancer Cell, señala a la quimiocina CCL3 como un factor central de este cambio. Producida localmente por los neutrófilos modificados, esta molécula estimula directamente el crecimiento de las células cancerosas.

La manipulación de los neutrófilos representa una dificultad técnica, debido a su corta duración de vida y a su fragilidad en el laboratorio. El equipo desarrolló métodos para controlar específicamente la expresión del gen CCL3 en estas células, demostrando que en su ausencia, los neutrófilos pierden su acción pro-tumoral mientras conservan sus funciones normales en otros lugares.

Estos avances podrían ayudar a afinar el pronóstico del cáncer. Al integrar CCL3 a los parámetros ya conocidos, como la expresión de ciertos genes en los macrófagos, resulta posible prever mejor la evolución de la enfermedad e imaginar tratamientos más personalizados para los pacientes.


Células tumorales en gris claro. Entre los neutrófilos infiltrados, algunos no expresan CCL3 (azul), mientras que otros son positivos para CCL3 (rojo).
Crédito: Mikaël Pittet - UNIGE


Las quimiocinas, mensajeras celulares


Las quimiocinas son pequeñas proteínas producidas por diversas células, que juegan un papel importante en la comunicación dentro del sistema inmunitario. Funcionan como señales químicas que orientan a las células inmunitarias hacia zonas precisas del cuerpo, como los sitios de infección o inflamación. Esta función de guía es indispensable para organizar una respuesta eficaz contra las agresiones.

Estas moléculas se fijan a receptores específicos en la superficie de las células objetivo, induciendo modificaciones en su comportamiento, como la migración o la activación. Existe una gran diversidad de quimiocinas, cada una con efectos distintos, lo que permite una regulación precisa de los movimientos celulares durante los procesos inmunitarios.

En el curso de ciertas patologías, las quimiocinas pueden ser desviadas de su papel habitual. Por ejemplo, en los cánceres, algunas quimiocinas como CCL3 pueden ser producidas de manera aberrante.

La investigación sobre las quimiocinas abre vías para nuevas terapias. Al dirigirse a estas moléculas o a sus receptores, podría ser posible modificar el entorno tumoral o tratar otras afecciones inflamatorias, proporcionando así medios para interrumpir cascadas de señalización deletéreas mientras se preservan las funciones inmunitarias beneficiosas.
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