🩸 Longevidad: la sangre de los centenarios habla

Publicado por Adrien,
Fuente: Universidad de Ginebra
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El estudio "Swiss 100" identificó en la sangre de centenarios 37 proteínas cuyo perfil parece estar relacionado con un envejecimiento ralentizado.

En Suiza, el 0,02 % de la población supera la edad de 100 años. ¿Habría características biológicas asociadas a esta longevidad excepcional? En el marco del estudio "SWISS100", el primer proyecto de investigación suizo de gran envergadura dedicado a los centenarios, un equipo de la Universidad de Ginebra (UNIGE) y de la Universidad de Lausana (UNIL) comparó el perfil sanguíneo de centenarios con el de octogenarios, y luego con el de personas entre 30 y 60 años.


Para 37 proteínas, los centenarios presentan un perfil sorprendentemente cercano al de los más jóvenes, en particular marcadores de estrés oxidativo particularmente bajos. Entre las otras proteínas identificadas, al menos tres participan en la regulación de la matriz extracelular (el "cemento" de nuestro organismo). Otras podrían desempeñar un papel protector contra el desarrollo tumoral o intervenir en el metabolismo de los lípidos y la glucosa. Estos resultados se pueden descubrir en la revista Aging Cell.

Dirigida por Daniela Jopp, profesora de la UNIL, "SWISS100" combina cuatro ejes de investigación - sociología, psicología, medicina y biología - para desentrañar los secretos de la longevidad. El apartado biológico, dirigido por Karl-Heinz Krause, profesor honorario de la Facultad de Medicina de la UNIGE, se centró específicamente en las características moleculares de los centenarios suizos. Su equipo comparó así tres grupos: 39 centenarios (100-105 años, de los cuales el 85% mujeres), 59 octogenarios y 40 voluntarios mucho más jóvenes (30-60 años). "Los octogenarios permiten un análisis más detallado de la evolución de ciertos marcadores sanguíneos a lo largo de la vida, y ayudan a distinguir el envejecimiento normal del envejecimiento excepcional de los centenarios", indica el investigador.

El nivel de estrés oxidativo es claramente inferior en nuestros centenarios.

Menos estrés oxidativo


Los científicos midieron 724 proteínas en el suero sanguíneo, de las cuales 358 marcadores de inflamación y 366 marcadores cardiovasculares, dos ámbitos determinantes para la longevidad. "De estas 724 proteínas, 37 presentaron un resultado completamente asombroso", destaca Flavien Delhaes, investigador del Departamento de Fisiología Celular y Metabolismo de la Facultad de Medicina de la UNIGE y primer autor del estudio. "En nuestros centenarios, los perfiles de estas 37 proteínas están más cerca de los de personas jóvenes que de los de octogenarios. Esto representa aproximadamente el 5% de las proteínas medidas, lo que sugiere que los centenarios no escapan completamente al envejecimiento, sino que algunos mecanismos clave están fuertemente ralentizados."

Los resultados más claros conciernen a cinco proteínas relacionadas con el estrés oxidativo, sospechoso de acelerar el envejecimiento. El estrés oxidativo, causado por los radicales libres, proviene principalmente de dos fuentes: la inflamación crónica, donde los glóbulos blancos producen radicales libres para defender el organismo, y las mitocondrias disfuncionales que, como viejos coches mal mantenidos, liberan estas moléculas cuya sobreproducción se vuelve entonces nociva.

"¿Es que los centenarios producen menos radicales libres o tienen una defensa antioxidante más poderosa?", añade Karl-Heinz Krause. "La respuesta es muy clara: los centenarios presentan niveles significativamente reducidos de proteínas antioxidantes clave. A primera vista, esto parece contraintuitivo, pero en realidad, indica que como el nivel de estrés oxidativo es claramente inferior en nuestros centenarios, ellos y ellas tienen por lo tanto menos necesidad de producir proteínas antioxidantes para defenderse."

Menos trastornos metabólicos e inflamación


Entre los otros descubrimientos significativos, ciertas proteínas reguladoras de la matriz extracelular presentan niveles de expresión "jóvenes" en los centenarios, mientras que otras podrían desempeñar un papel en la defensa contra el cáncer. Varias proteínas implicadas en el metabolismo de las grasas aumentan fuertemente con la edad en la población geriátrica estándar, pero mucho menos en los centenarios. Lo mismo ocurre con la interleucina-1 alfa, una proteína inflamatoria importante, también más baja en estos últimos.

Por otra parte, la proteína DPP-4, que degrada el GLP-1 (una hormona que estimula la secreción de la insulina, en la base de los nuevos medicamentos contra la diabetes y la obesidad), está bien conservada en los centenarios. "Al degradar el GLP-1, la DPP-4 contribuye a mantener niveles de insulina relativamente bajos, lo que podría protegerles contra el hiperinsulinismo y el síndrome metabólico", destaca Flavien Delhaes. "Se trata de un mecanismo contraintuitivo que sugiere que los centenarios conservan un buen equilibrio glucídico sin necesidad de producir mucha insulina." La longevidad parece así estar vinculada a una salud metabólica finamente regulada, donde el metabolismo está optimizado más que intensificado.

Priorizar un modo de vida saludable


A largo plazo, estos resultados podrían abrir el camino a nuevos enfoques terapéuticos para luchar contra la fragilidad de la población anciana. "Por ahora, nuestro estudio subraya la importancia de un modo de vida saludable, sobre el cual todas y todos podemos actuar. La parte genética de la longevidad siendo solo de aproximadamente el 25 %, el estilo de vida durante la vida adulta constituye una palanca poderosa: nutrición, actividad física, contactos sociales.

Por ejemplo, consumir una fruta por la mañana puede disminuir el estrés oxidativo sanguíneo durante el día. La actividad física contribuye a mantener la matriz extracelular en un estado más “joven”. Evitar el sobrepeso ayuda también a preservar un metabolismo saludable, similar al observado en los centenarios", concluyen los autores.
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