La materia oscura constituye uno de los grandes misterios de la cosmologÃa moderna. Invisible pero omnipresente, modela la formación de las galaxias y la estructura del Universo únicamente mediante su gravedad. Aunque se acepta que serÃa una partÃcula, al igual que el quark o el electrón, varias décadas de investigaciones experimentales no han logrado, hasta ahora, ninguna observación directa.
Una nueva pista teórica, desarrollada por Yann Mambrini, investigador del IJCLab y sus colaboradores, propone hoy revisar en profundidad el escenario de nacimiento de la materia oscura, situándola en el corazón de las primeras fracciones de segundo del Universo.
La colaboración entre el IJCLab y la Universidad de Minnesota presentó su teorÃa "UFO", por
Ultra-relativistic Freeze-Out en diciembre de 2025 en la revista
Physical Review Letters. Para comprenderla, hay que volver sobre los acontecimientos que estructuraron el Universo Primitivo, es decir, los misteriosos primeros instantes del Universo.
Según las teorÃas más convincentes, el Universo habrÃa experimentado una fase de inflación espectacular entre 10
-36 y 10
-33 segundos después del Big Bang, durante la cual el Universo se habrÃa hinchado por un factor de al menos 10
26. La inflación habrÃa dado lugar a la formación de un plasma primordial, baño térmico del cual habrÃan emergido la mayorÃa de las partÃculas del Universo.
Es en este plasma inicial donde los cientÃficos sitúan generalmente la producción de la materia oscura, supuestamente "frÃa" y generada en equilibrio térmico con la materia ordinaria. La energÃa del plasma producirÃa materia oscura en cantidades iguales a esta materia observable, hasta que la producción de materia oscura se desacoplara cuando la energÃa del plasma ya no fuera suficiente para producir ambas.
Esta hipótesis es seductora para los teóricos en la medida en que predice una materia oscura a la vez suficientemente frÃa (y por tanto estática) para ofrecer una estructura a las grandes formaciones cósmicas, al tiempo que es menos densa que la materia ordinaria.
Los famosos WIMPs (partÃculas masivas de interacción débil), partÃculas masivas que interactuarÃan con la materia ordinaria a través de la interacción débil, se basan en este esquema. Pero, tras décadas de búsqueda, la persistente ausencia de señal en los experimentos de detección directa tiende a debilitar esta hipótesis. "
A lo largo de las décadas, los experimentos han ampliado las zonas de exclusión hasta hacer muy improbable la existencia de WIMPs", precisa Yann Mambrini.
Esta tensión nos motiva a cambiar nuestra mirada sobre los mecanismos de producción de la materia oscura y en particular su temporalidad".
Esto es precisamente lo que propone la teorÃa UFO elaborada por este equipo. Sugiere que la materia oscura se habrÃa generado muy pronto, incluso antes de que se formara el plasma inicial, por desintegración de los inflatones, partÃculas hipotéticas que serÃan responsables de la inflación brusca del Universo. Esta materia serÃa inicialmente "ultrarelativista", es decir, muy caliente y extremadamente rápida, pero su energÃa se habrÃa diluido inmediatamente por la expansión brutal del Universo primitivo.
Como resultado, se habrÃa enfriado casi instantáneamente, volviéndose compatible con la formación de las grandes estructuras cósmicas. "
La materia que proponemos es más caliente, pero se diluye tan rápido que pierde su energÃa mucho antes de lo que imaginábamos, recorriendo muy poca distancia, lo que permite que las galaxias se formen a su alrededor", detalla Yann Mambrini.
Los mecanismos de formación de esta materia oscura "UFO" constriñen las propiedades fÃsicas de las partÃculas que podrÃan corresponderle. Más ligeras que los WIMPs tradicionales, con masas del orden del MeV, las partÃculas propuestas por esta teorÃa conservarÃan un acoplamiento no despreciable con la materia ordinaria, a través de la interacción débil, a diferencia de los escenarios llamados "FIMP" (Feebly Interacting Massive Particles), en boga desde hace varios años pero cuyas interacciones extraordinariamente débiles no permitÃan observaciones.
Feliz casualidad: la masa y el rango de interacción de estas partÃculas permitirÃan su detección por algunos dispositivos de detección de materia oscura en curso o en proyecto. "
Después de haber pasado varios años estudiando el vÃnculo entre la formación del plasma primordial y la materia oscura, el hecho de que nuestro resultado sea a la vez coherente y comprobable experimentalmente es extremadamente estimulante", se felicita Yann Mambrini.
Entre los experimentos candidatos, se piensa especialmente en XENON, en funcionamiento desde hace varios años, DAMIC-M, cuyo prototipo está actualmente en acción, o TESSERACT, que se instalará dentro de unos años en el LSM. Un ajuste de los parámetros de estos experimentos bastarÃa para ir a la caza de estos prometedores "UFO".
A más largo plazo, incluso podrÃa contemplarse la producción directa de partÃculas tipo UFO en los aceleradores de partÃculas, mediante la búsqueda de firmas de energÃa faltante. Un trabajo experimental que por sà solo serÃa capaz de validar esta teorÃa, o de refutarla, como muchos modelos de materia oscura antes que ella.