El ginseng negro, un derivado vegetal obtenido mediante un tratamiento tradicional, podrÃa abrir una nueva vÃa para frenar el envejecimiento de la piel. Trabajos de laboratorio muestran que su extracto actúa sobre procesos moleculares relacionados con la degradación del colágeno, lo que interesa directamente al campo de la dermatologÃa.
Para completar estos resultados, se empleó un modelo de piel reconstituida en tres dimensiones. En este sistema, lesiones inducidas por SDS provocaron una respuesta inflamatoria, haciendo aumentar los niveles de prostaglandina E₂. La adición de un 0,1 % de extracto de ginseng negro redujo claramente estos marcadores y aumentó el TIMP‑1, un inhibidor natural de las enzimas de degradación. Estos datos indican un reajuste de los mecanismos de reparación tisular.
Un análisis molecular permitió identificar los ginsenósidos raros y estudiar su interacción con proteÃnas asociadas al envejecimiento inflamatorio. Estos compuestos presentan afinidades de unión alentadoras con varias dianas proteicas que intervienen en las vÃas de señalización inflamatoria, lo que respalda la idea de una acción directa sobre los procesos del envejecimiento cutáneo.