Una nueva herramienta matemática podrÃa cambiar nuestra forma de entender el Universo.
Se trata del "tensor de Alena", que permite describir matemáticamente un mismo fenómeno desde varios puntos de vista. Relaciona ámbitos habitualmente separados como la gravedad, los movimientos de la materia y la fÃsica cuántica.
El objetivo es ambicioso: utilizar un solo lenguaje para explicar situaciones muy diferentes, desde lo muy grande hasta lo muy pequeño.
En este enfoque, la materia no se ve como algo inmóvil. Gira, se deforma, se desplaza e interactúa consigo misma. Estos efectos existen en las galaxias, pero a menudo se simplifican en los modelos clásicos.
Este detalle cambia muchas cosas. Cuando una galaxia gira, sus estrellas y su gas no permanecen inmóviles. Su movimiento redistribuye la energÃa y la rotación en toda la galaxia. Según el modelo, este movimiento interno crea un efecto de gravedad adicional. En otras palabras, la fuerza que mantiene a las estrellas en órbita podrÃa venir en parte de esta organización del movimiento, y no de una materia invisible.
Si esto se confirma, entonces al menos una parte de lo que llamamos "materia oscura" podrÃa provenir no de una sustancia oculta, sino de efectos relacionados con el movimiento y la estructura de la materia misma. Esto permitirÃa explicar por qué las galaxias giran más rápido de lo previsto. Probada en más de cien galaxias, esta idea da resultados cercanos, e incluso mejores, que algunos modelos alternativos, como el llamado MOND, según el estudio publicado en
Physica Scripta.
El modelo también propone una explicación para la energÃa oscura. En lugar de añadir un término para explicar la expansión del Universo, esta energÃa aparecerÃa naturalmente en las ecuaciones. SerÃa una propiedad normal de los campos fÃsicos.
Más sorprendente aún, este mismo método también funciona a escala microscópica. Describe torbellinos cuánticos que podrÃan parecerse, en su estructura, a partÃculas elementales. En este marco, la masa podrÃa aparecer por sà misma, gracias a la organización interna de estos torbellinos. Este vÃnculo entre rotación y propiedades fundamentales recuerda algunos mecanismos conocidos en fÃsica, sin contradecirlos.
Sin embargo, queda mucho por verificar. El modelo aún debe explicar otros fenómenos importantes y ser confirmado por otros investigadores. Por ahora, se trata sobre todo de una pista prometedora.
De momento, recuerda este nombre: "tensor de Alena", es probable que pronto vuelva a dar que hablar.