Los investigadores han validado y calificado las capacidades duales de su nuevo dispositivo. En modo "detección", la metasuperficie explota la dispersión en frecuencia en varias configuraciones y cubre asà un campo de detección de 40 grados, con una gran capacidad de localización de objetos metálicos pequeños.
En modo "comunicación", la metasuperficie establece un enlace a una velocidad de 5 gigabits por segundo. La relación señal/ruido mejora y el error vectorial de magnitud (Error Vector Magnitude - EVM) (indicador de la calidad de la señal) se reduce en comparación con un reflector metálico de referencia.
Sin duda, estas prestaciones posicionan al telururo de germanio como una solución muy pertinente para las futuras redes 6G. Con una misma infraestructura capaz de transmitir simultáneamente datos y cartografiar el entorno, las aplicaciones potenciales abundan: redes satelitales en órbita baja, ciudades inteligentes, Internet de las Cosas avanzado, vehÃculos conectados, smart grids...