En computación cuántica, persiste una notable contradicción: estas máquinas ofrecen capacidades de cálculo sin precedentes, pero al mismo tiempo resultan extremadamente vulnerables. La más mínima interacción con el mundo exterior puede borrar los datos que procesan, un obstáculo mayor llamado decoherencia. Para crear ordenadores cuánticos a la vez fiables y utilizables, los científicos exploran métodos para preservar estos delicados estados cuánticos.
Con esta perspectiva, un equipo de la Universidad de Tecnología de Chalmers, en Suecia, presenta una nueva propuesta teórica llamada "superátomo gigante". Esta arquitectura fusiona dos ideas cuánticas para producir una entidad más estable. El objetivo es permitir que varios qubits, las unidades básicas de la información cuántica, operen colectivamente mientras están mejor protegidos de perturbaciones externas. Esta pista podría llevar a un diseño simplificado de los futuros sistemas cuánticos.
El entrelazamiento cuántico puede representarse como un "vínculo" cuántico entre dos entidades. Crédito: TU Darmstadt
El superátomo gigante se inspira primero en el concepto de átomo gigante, un qubit artificial que interactúa con su entorno a través de varios puntos de conexión distintos. Esta particularidad permite efectos de auto-interacción, donde una onda emitida en un punto puede volver a influir en el átomo en otro lugar. Según uno de los investigadores implicados, esto da al dispositivo una forma de memoria y reduce notablemente la decoherencia. No obstante, esta arquitectura por sí sola presentaba limitaciones.
Para ir más lejos, los científicos han integrado en él el principio del superátomo, donde varios átomos naturales comparten un estado cuántico común y se comportan como una sola entidad. Su combinación da así nacimiento al superátomo gigante, capaz no solo de resistir mejor las perturbaciones, sino también de producir entrelazamiento entre varios qubits. Este entrelazamiento es indispensable para que los qubits funcionen como un conjunto unificado, una condición esencial para efectuar operaciones cuánticas avanzadas.
Modelo teórico de superátomos gigantes, donde dos átomos comparten un estado cuántico e interactúan con ondes en varios puntos. Crédito: Lei Du, Universidad de Tecnología de Chalmers
Esta progresión teórica abre el camino a tecnologías cuánticas potencialmente más accesibles. Los autores indican que podría permitir almacenar y manipular la información de varios qubits dentro de una sola unidad, lo que reduciría la necesidad de una electrónica de control extremadamente elaborada. Esto constituye así un avance notable hacia sistemas cuánticos híbridos, donde diferentes plataformas tecnológicas podrían cooperar con más facilidad.
Los trabajos del equipo sueco, detallados en Physical Review Letters, muestran que este diseño podría disminuir las necesidades de hardware costoso. Ahora se dedican a transformar este modelo teórico en un dispositivo físico real. El objetivo es participar en el desarrollo de ordenadores cuánticos escalables y robustos, así como en usos como las redes de comunicación cuántica o los detectores ultrasensibles.