🌆 Las ciudades chinas dejarían escapar mucho más metano de lo previsto

Una cantidad de metano muy superior a las estimaciones oficiales podría escapar durante el uso de gas natural en varias grandes ciudades chinas.

El estudio se centra en el delta del Yangtsé, una extensa región urbana del este de China. El consumo chino de gas natural casi se triplicó en una década, especialmente en las ciudades. Sin embargo, las pérdidas de metano asociadas a este consumo siguen siendo difíciles de medir directamente. Por tanto, los inventarios utilizados para contabilizar las emisiones pueden pasar por alto parte de estas fugas.

Vista panorámica nocturna del distrito financiero de Shanghái.

Vista panorámica nocturna del distrito financiero de Shanghái.
Crédito: Mstyslav Chernov / Wikimedia Commons — CC BY-SA 3.0

Para sortear esta dificultad, los investigadores no solo midieron el metano. También siguieron el etano, otro gas presente junto con él en el gas natural. A diferencia del metano, que también procede de los arrozales, los vertederos o las aguas residuales, el etano observado aquí permite identificar mejor la huella de los combustibles fósiles.

El equipo analizó diez años de mediciones atmosféricas, de 2012 a 2021. Después utilizó un modelo informático que reproducía el transporte y la transformación de los gases en la atmósfera. El principio es sencillo: los investigadores ajustan las emisiones de gas natural en el modelo hasta reproducir las variaciones de etano realmente medidas.

El resultado arroja una tasa media de fuga estimada del 3,5 %, con un intervalo de entre el 2,5 y el 4,3 %. Esto supera ampliamente el valor del 0,2 % que suelen utilizar los inventarios chinos citados en el estudio. Este porcentaje se refiere a las pérdidas relacionadas con la cadena de consumo estudiada, y no a una fuga medida en una instalación concreta.

En términos concretos, esta tasa correspondería a una media de 0,68 millones de toneladas de metano emitidas cada año en la región entre 2012 y 2021. El intervalo estimado va de 0,48 a 0,83 millones de toneladas anuales. Según los autores, estas emisiones están muy infravaloradas, o incluso ausentes, en varios inventarios existentes.

¿Por qué es importante esta diferencia? El metano es el principal componente del gas natural y retiene eficazmente el calor en la atmósfera. Por tanto, una fuga no solo supone una pérdida de combustible. También libera directamente un potente gas de efecto invernadero.

Sin embargo, el estudio no consiste en contabilizar cada fuga en las calles o los edificios. La tasa se deduce de mediciones atmosféricas a escala regional y de simulaciones. Este método permite integrar emisiones dispersas, pero proporciona una estimación global. El intervalo anunciado refleja precisamente las incertidumbres asociadas a este enfoque.

Estos resultados abren ahora el camino a inventarios urbanos basados en mayor medida en mediciones atmosféricas reales. También permiten orientar futuras campañas destinadas a localizar las pérdidas en las redes de distribución y entre los usuarios, con el fin de determinar dónde se produce el metano que actualmente se contabiliza a escala regional.