🌊 Los microplásticos marinos transportan sustancias químicas preocupantes

Los diminutos fragmentos de plástico que flotan en el mar no transportan únicamente plástico. Unos investigadores japoneses han detectado en ellos numerosos productos químicos añadidos durante la fabricación de los objetos. Algunos pueden persistir durante su recorrido por el océano, lo que añade una dimensión química a la contaminación por microplásticos.

En efecto, los fabricantes incorporan diferentes sustancias a los plásticos para modificar sus propiedades. Algunas ralentizan su envejecimiento, mientras que otras los hacen más flexibles o menos inflamables. Estas moléculas no necesariamente permanecen encerradas en el material cuando el objeto se abandona, queda expuesto al sol, se somete al oleaje y luego se fragmenta progresivamente.

Microplásticos

Microplásticos
Oregon State University · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia

Go Suzuki y sus colegas analizaron residuos plásticos recogidos en zonas costeras y en alta mar frente a Japón. Compararon microplásticos, fragmentos muy pequeños, con trozos más grandes. Los análisis revelaron antioxidantes, ftalatos utilizados, entre otras cosas, como plastificantes, y retardantes de llama bromados en ambos grupos.

En particular, se detectó con frecuencia un compuesto llamado DEHP. Se trata de un ftalato cuyo uso está regulado.

Los fragmentos pueden liberar ciertos aditivos incorporados durante su fabricación. La naturaleza del plástico y su tamaño influyen en estas liberaciones. El estudio de un antioxidante llamado Irgafos 168 y de su producto de oxidación indica, en particular, que su salida del material acompaña la fragmentación y el envejecimiento del plástico.

Los científicos también encontraron hexabromociclododecano, o HBCD. Este retardante de llama está clasificado entre los contaminantes orgánicos persistentes, sustancias que se degradan lentamente en el medio ambiente.

Medir únicamente la cantidad o el tamaño de los residuos no describe todo lo que transportan. Dos fragmentos de dimensiones comparables pueden contener sustancias diferentes según su material, su origen, su antigüedad y su recorrido por el medio marino.

Por ello, los autores proponen integrar en mayor medida el contenido químico de los plásticos, la persistencia de los aditivos y su transporte al evaluar los riesgos. El siguiente paso consistirá en seguir mejor el destino de estas sustancias, especialmente durante largos desplazamientos por el mar.