🌊 El Niño priva de su alimento básico a una parte del Pacífico

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El Niño está calentando actualmente una parte del Pacífico ecuatorial. Este cambio no afecta solo a la temperatura del agua: también puede reducir el fitoplancton, esos organismos microscópicos que alimentan a gran parte de la vida marina.

El fitoplancton está compuesto por algas y otros organismos diminutos capaces de utilizar la luz del Sol. Constituye la primera fuente de alimento de muchos animales marinos pequeños. Estos son devorados por peces, que a su vez son consumidos por depredadores más grandes.

El tono verde representa la concentración de fitoplancton en el Pacífico, en fuerte descenso en un año.
Ilustración de la NASA

Todo comienza con los vientos que soplan habitualmente de este a oeste cerca del ecuador. Empujan parte del agua cálida de la superficie hacia el oeste del Pacífico. Entonces, en el este de la cuenca, sube desde las profundidades agua más fría. Esta transporta nutrientes que el fitoplancton necesita para desarrollarse.

Durante El Niño, estos vientos se debilitan. El agua cálida se extiende más hacia el este y forma una capa más gruesa cerca de la superficie. Esta capa frena el ascenso del agua fría rica en nutrientes. El fitoplancton dispone entonces de menos recursos para multiplicarse.

La NASA sigue este fenómeno desde hace varias décadas gracias a los satélites. Estos no ven cada organismo. Miden, entre otras cosas, el color del océano y la cantidad de clorofila presente cerca de la superficie. Este pigmento, utilizado para la fotosíntesis, sirve como indicador de la abundancia de fitoplancton.

Durante episodios anteriores de El Niño, los satélites registraron claramente un descenso de la clorofila en el Pacífico ecuatorial. Esta disminución puede repercutir posteriormente en toda la cadena alimentaria. Menos fitoplancton significa menos alimento para el zooplancton y, potencialmente, menos recursos para algunos peces, aves y mamíferos marinos.

El episodio de El Niño de 2026 fue declarado oficialmente en junio. Las observaciones satelitales mostraban que entonces seguía intensificándose en el Pacífico central y oriental. Ahora la cuestión es determinar hasta qué punto este calentamiento modificará el ascenso de las aguas profundas y, posteriormente, la cantidad de fitoplancton disponible durante los próximos meses.