🌙 Este objeto podría ser el primer satélite descubierto fuera del Sistema Solar

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Un objeto de masa comparable a la de un planeta parece estar en órbita alrededor de una enana marrón situada a 72 años luz.

Esta detección, realizada con el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral, podría constituir la primera observación creíble de un satélite natural fuera del Sistema Solar.

Representación artística del sistema CD-35 2722.
Imagen ESO

El objeto orbita alrededor de CD-35 2722 B, una enana marrón que acompaña a su vez a una estrella. Las enanas marrones ocupan una posición intermedia entre los planetas gigantes y las estrellas. Su masa no es suficiente para mantener las reacciones nucleares que hacen brillar a las estrellas como el Sol.

El descubrimiento se basa en el método de las velocidades radiales. Cuando un cuerpo gira alrededor de otro, su atracción gravitacional provoca pequeñas oscilaciones. Estos movimientos modifican ligeramente las líneas presentes en el espectro de la enana marrón, como si ésta avanzara y retrocediera periódicamente.

Los investigadores utilizaron el instrumento CRIRES+, instalado en el Very Large Telescope en Chile. Las observaciones realizadas entre octubre de 2023 y febrero de 2024 revelan una señal compatible con la presencia de un objeto en órbita alrededor de la enana marrón.

El sistema plantea, sin embargo, un problema de vocabulario. El objeto tiene suficiente masa como para ser considerado un planeta, pero no orbita directamente alrededor de una estrella. Acompaña a un cuerpo, en el límite de ser una estrella, que a su vez orbita alrededor de una verdadera estrella, lo que difumina la frontera habitual entre planeta y luna.

Los astrónomos hablan, por tanto, de exosatélite, un término más amplio que designa un satélite natural situado fuera del Sistema Solar. La palabra exoluna también se considera, aunque no existe una definición oficial que fije con precisión las características necesarias para emplear esta denominación.

Esta masa importante distingue a este candidato de las lunas conocidas alrededor de los planetas del Sistema Solar. Muestra sobre todo que pueden existir arquitecturas orbitales muy diferentes. Los sistemas extrasolares no reproducen necesariamente la organización familiar formada por el Sol, los planetas y sus satélites.

La detección deberá ser confirmada aún con nuevas observaciones. Otras configuraciones podrían producir una señal similar, aunque las simulaciones hacen que ciertas hipótesis alternativas sean inestables. Los futuros instrumentos, en particular el Extremely Large Telescope, deberían permitir estudiar satélites más pequeños y precisar la diversidad de estos sistemas.