Una nueva herramienta informática, llamada STEHM (Smaller Than Earth Habitability Model), podrÃa facilitar esta tarea. Desarrollado por investigadores de la Universidad de Stanford, este modelo permite clasificar rápidamente los planetas rocosos que tienen pocas posibilidades de conservar una atmósfera —una condición esencial para la vida tal como la conocemos. La idea es ahorrar tiempo de observación en los grandes telescopios descartando de inmediato los mundos menos prometedores.
Tradicionalmente, los cientÃficos se basan en el concepto de zona habitable, esa región alrededor de una estrella donde la temperatura podrÃa permitir la existencia de agua lÃquida en la superficie. Pero estar en esa zona no lo garantiza todo: un planeta sin atmósfera significativa no puede regular su temperatura, protegerse de la radiación o mantener agua lÃquida. STEHM añade, por tanto, una capa de análisis adicional al estimar si un pequeño planeta rocoso es capaz de generar y retener una atmósfera a escalas de tiempo geológicas.