Los autores del estudio se muestran, no obstante, cautelosos. Sus estimaciones de los tiempos de exposición tienen un margen de incertidumbre de aproximadamente el 20 %. Sobre todo, la detección de oxÃgeno, ozono, metano y agua en una atmósfera de un exoplaneta no es una prueba definitiva de vida. El universo conoce procesos no biológicos capaces de producir estos gases. El papel de HWO es identificar candidatos prometedores, no concluir por sà solo. Es una herramienta de selección para futuras observaciones más profundas. Este matiz es esencial para interpretar los resultados.
Por lo tanto, el estudio proporciona un pliego de condiciones preciso: una resolución de al menos 140 en el visible, 7 en el ultravioleta y 70 en el infrarrojo cercano. Estas son las especificaciones de un telescopio capaz, en principio, de encontrar signos de vida en otro planeta. Con estas cifras en mano, los ingenieros pueden avanzar con tranquilidad.