Un equipo Ãtalo-suizo ha puesto en evidencia la presencia de 6 000 km³ de magma bajo la Toscana.
Un equipo internacional ha identificado bajo la Toscana un vasto reservorio que contiene aproximadamente 6 000 km
3 de magma. Más allá de la proeza cientÃfica, este avance abre el camino a métodos de exploración más rápidos y menos costosos para localizar recursos tales como los reservorios geotérmicos, el litio o las tierras raras, cuya formación está estrechamente ligada a los sistemas magmáticos profundos. Estos trabajos se publican en la revista
Communications Earth & Environment .
Imagen de ilustración Pixabay
El parque nacional de Yellowstone en Estados Unidos, los lagos Toba en Indonesia y Taupo en Nueva Zelanda: estos célebres sitios volcánicos albergan a menudo bajo sus relieves inmensos reservorios de magma de varios miles de km
3 . Indicios visibles en la superficie - como depósitos eruptivos, cráteres, deformaciones del suelo o emisiones de gas - revelan su presencia. Sin embargo, en ausencia de tales señales, importantes volúmenes de magma pueden permanecer ocultos y pasar desapercibidos en las profundidades de la corteza terrestre.
Era precisamente el caso en la Toscana, donde reservorios que contienen en total 6000 km
3 de fluidos volcánicos, entre 8 y 15 km de profundidad (corteza media), acaban de ser puestos al descubierto por un equipo de la UNIGE, apoyado por cientÃficos del IGG-CNR y del INGV. Este magma, que potencialmente podrÃa dar origen a un supervolcán en varios millones de años, no presenta actualmente ningún riesgo.
"SabÃamos que esta zona, que se extiende del norte al sur de la Toscana, estaba activa en términos de geotermia pero ignorábamos que albergara tal volumen de magma, comparable al de los sistemas de supervolcanes como Yellowstone", explica Matteo Lupi, profesor asociado del Departamento de Ciencias de la Tierra (Sección de Ciencias de la Tierra) de la Facultad de Ciencias de la UNIGE, que dirigió estos trabajos.
Reputada por su geotermia (aquà la central de Larderello, la más antigua del mundo), la Toscana esconde también bajo sus paisajes vastos reservorios de magma, a imagen de Yellowstone, en Estados Unidos. © Matteo Lupi
Una radiografÃa de las profundidades
Esta roca fundida ha sido puesta en evidencia gracias a la tomografÃa del ruido ambiental, una técnica de imagen del subsuelo utilizada en sismologÃa. Permite "radiografiar" la estructura interna de la corteza terrestre explotando las vibraciones naturales del entorno, provenientes especialmente de las olas oceánicas, del viento o de las actividades humanas.
Al penetrar el suelo, estas señales son registradas por sensores sÃsmicos de alta resolución desplegados en la superficie — una sesentena de aparatos en el marco de este estudio. Cuando estas vibraciones se propagan a baja velocidad, pueden indicar la presencia de materiales fundidos tales como el magma.
El análisis combinado de los registros permitió reconstituir una imagen en tres dimensiones de la estructura interna de la zona cubierta. "Estos resultados son importantes tanto para la investigación fundamental como para aplicaciones concretas, como la localización de reservorios geotérmicos o de yacimientos ricos en litio y tierras raras, utilizadas por ejemplo para las baterÃas de vehÃculos eléctricos. Estos trabajos, además de su gran interés cientÃfico, muestran que la tomografÃa, al explorar el subsuelo rápidamente y a menor coste, puede ser una herramienta útil para la transición energética", concluye Matteo Lupi.