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🧠 Epilepsia: una nueva esperanza para las formas resistentes
Publicado por Adrien, Fuente: Inserm Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
Investigadores e investigadoras del Inserm y de la Universidad Grenoble Alpes (UGA) han descubierto una nueva vía terapéutica para luchar contra las epilepsias farmacorresistentes. La administración fraccionada de microhaces de rayos X induce durante 2 meses una reducción significativa de la aparición de crisis en animales tratados: una primera prueba a favor de una aplicación clínica.
No invasiva, esta técnica podría aportar una nueva esperanza para pacientes que a menudo se quedan sin soluciones. Estos prometedores resultados se publican en la revista Epilepsia.
Imagen de ilustración Pixabay
En Francia, son más de 650 000 personas las que sufren epilepsia, de las cuales casi la mitad tienen menos de 20 años. Conocida por sus crisis fulgurantes, la epilepsia constituye en realidad una enfermedad del cerebro que engloba diferentes síntomas como trastornos de la cognición, del sueño o del lenguaje - y cuyos más espectaculares son efectivamente esas famosas crisis.
Existen alrededor de cincuenta enfermedades epilépticas (o síndromes epilépticos) que tienen un punto en común: una excitación sincronizada y anormal de un grupo de neuronas más o menos extendido en el cerebro.
Hoy en día, una gran mayoría de las epilepsias se tratan con soluciones medicamentosas. Pero estas últimas solo son eficaces en el 60 al 70 % de los casos. Un tercio de las personas epilépticas continúan sufriendo crisis incontroladas. En caso de resistencia a los medicamentos (farmacorresistencia), una cirugía que apunta y reseca la zona cerebral afectada puede considerarse bajo ciertas condiciones.
En la práctica, solo es posible en una minoría de pacientes. Para los demás, desde hace unos treinta años se desarrollan enfoques llamados paliativos, más o menos invasivos. La radiocirugía estereotáxica (Gamma Knife), que utiliza un rayo gamma - ancho - para lesionar y desactivar el foco epiléptico en el cerebro, es actualmente la terapia no invasiva más utilizada contra las epilepsias focales. Sin embargo, el haz no es muy preciso, y la terapia solo es eficaz en el 50 % de los casos, con efectos secundarios no despreciables.
Para paliar estas limitaciones, un equipo de investigación del Instituto de Neurociencias de Grenoble (Inserm/UGA) explora desde hace unos diez años un nuevo enfoque de radiocirugía, más minucioso, llamado Microbeam Radiation Therapy (MRT) para luchar contra las epilepsias resistentes. Concretamente, los investigadores utilizan un sincrotrón, un instrumento electromagnético de gran tamaño, para dividir un haz de rayos X en microhaces extremadamente finos (50 µm, es decir, el grosor de un cabello).
Estos microhaces son capaces de administrar local y meticulosamente dosis de rayos X muy elevadas, permitiendo lesionar únicamente las zonas objetivo, al tiempo que preservan los tejidos vecinos. La MRT se desarrolla en el sincrotrón europeo de Grenoble desde los años 2000, con, entre otros, resultados prometedores contra tumores cerebrales.
"Los microhaces de rayos X se mostraron inicialmente eficaces para eliminar tumores, como lo fue Gamma Knife, la radiocirugía de referencia contra la epilepsia. Esta última se mostró eficaz contra los cánceres, antes de encontrar una aplicación para apuntar a los focos epilépticos en el cerebro. Esta transferencia nos pareció pertinente, y nuestros resultados lo demuestran", explica Loan Samalens, doctoranda y primera autora del estudio.
El equipo de investigación probó la MRT en un modelo bien establecido de epilepsia mesio-temporal en el ratón, una forma de epilepsia focal que resiste a los tratamientos farmacológicos y para la cual generalmente se propone una resección quirúrgica a los pacientes. Demuestran así que una irradiación con estos microhaces de rayos X de la zona afectada en el cerebro de estos ratones epilépticos induce un efecto antiepiléptico durante 2 meses. Los animales tratados ven la aparición de sus crisis reducirse significativa y duraderamente.
"Comenzamos irradiando las zonas cerebrales concernientes con una sola trayectoria a dosis crecientes. Cuanto más aumentábamos la dosis, más eficaz era el tratamiento pero más aumentaba la mortalidad. Pero al dividir la misma dosis en varias trayectorias, permitiendo repartir la dosis de rayos X administrada, obtenemos mejores resultados. El tratamiento es más eficaz con menos efectos tóxicos. Los resultados obtenidos son incluso más robustos y pertinentes que el tratamiento de referencia actual, Gamma Knife. Se obtiene un efecto terapéutico sin inducir los efectos secundarios mayores habitualmente observados con las radioterapias convencionales", continúa Loan Samalens.
Los análisis histológicos confirman que los tejidos irradiados permanecen bien preservados y sugieren un papel del remodelado vascular y/o neuronal en el mecanismo antiepiléptico. Estos primeros resultados preclínicos constituyen una prueba de concepto prometedora. El equipo trabaja actualmente para optimizar los parámetros de irradiación, precisar sus efectos terapéuticos a largo plazo, y comprender mejor los mecanismos por los cuales estas microlesiones modulan las redes neuronales en el origen de las epilepsias.
"La MRT podría representar una alternativa terapéutica no invasiva eficaz para las formas de epilepsia resistentes a los tratamientos, pero todavía hay que acercar esta técnica a un uso clínico. El sincrotrón en Grenoble sigue siendo bastante único. Por lo tanto, buscamos probar mini-haces (375 µm) como los que pueden producir los irradiadores de rayos X menos potentes pero ya presentes en los hospitales. El objetivo es verificar que el principio de la fraccionación espacial puede aplicarse sin sincrotrón, con máquinas realistas para la práctica médica y ancladas en lo concreto para los pacientes", explica Antoine Depaulis, director de investigación emérito Inserm.
Con los esfuerzos de transferencia tecnológica ya en curso, el equipo espera que esta estrategia pueda llevar a una aplicación clínica a medio plazo.