Frente a las costas mediterráneas, los cachalotes se dividen en dos grupos distintos. ¿Su punto de divergencia? Su forma de comunicarse. Investigadores han descubierto que estas poblaciones utilizan dialectos diferentes, un hecho poco común en animales no humanos.
Los cachalotes emiten series de clics llamados codas para intercambiar entre ellos. Estos patrones sonoros actúan como firmas de grupo: un clan se reconoce por su cadencia particular. En el Mediterráneo, se suponía que todos los cachalotes compartían el mismo dialecto, un patrón de tres clics seguido de una pausa y luego un último clic. Pero grabaciones recientes muestran otra cosa.
Estas dos poblaciones están aisladas desde hace unos 20 000 años entre el este y el oeste del Mediterráneo, tras la entrada inicial de los cachalotes por el estrecho de Gibraltar. Estos animales casi nunca abandonan su territorio en el mar interior, ni siquiera los machos, que sin embargo son migratorios. Este aislamiento ha favorecido la aparición de particularidades acústicas únicas, pero también una divergencia inesperada entre el este y el oeste.
Los cachalotes del oeste, cerca de las islas Baleares, se mantienen fieles al dialecto lento tradicional. Los del este, alrededor de la fosa helénica frente a Grecia, producen una versión más rápida del mismo patrón. En algunas grabaciones, los animales orientales utilizan a veces el dialecto lento, como si recordaran sus orígenes.
Los investigadores comparan este fenómeno con la aparición de un argot entre los jóvenes humanos: los grupos se distinguen creando nuevas sonoridades. Un lingüista piensa que los cachalotes mediterráneos, al distribuirse de oeste a este, han modificado gradualmente su lenguaje.
Este proceso es muy lento, en una escala de cientos o miles de años. Los cachalotes viven hasta 70 años, por lo que los 19 años de estudio representan solo una instantánea. Este dialecto oriental probablemente comenzó a emerger mientras las civilizaciones griega y romana prosperaban alrededor del Mediterráneo. Si se les dejara otros 10 000 años, los dialectos quizás se volverían totalmente separados.