🦖 Al contrario de lo que se pensaba, este famoso dinosaurio recorría Europa

Publicado por Cédric,
Autor del artículo: Cédric DEPOND
Fuente: Nature
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Durante mucho tiempo se creyó que los ceratopsios (dinosaurios con cuernos y pico como el famoso triceratops) no habían vivido en Europa, debido a la falta de fósiles descubiertos. Los resultados de investigaciones recientes nos demuestran ahora lo contrario. En realidad, estos dinosaurios habitaban las islas de la Europa prehistórica, pero su identidad se confundió con la de los rabdodóntidos.

Para llegar a esta conclusión, se realizó un análisis exhaustivo de fósiles como el de Ajkaceratops, un dinosaurio descubierto en Hungría, con nuevas tecnologías. Hasta ahora, la clasificación de este espécimen era incierta porque los fósiles encontrados se limitaban a fragmentos de hocico. Pero el uso de la tomografía computarizada permitió a los investigadores examinar la estructura interna del cráneo con mayor precisión. La forma del pico y del paladar permitió determinar que se trataba de un ceratopsio. Este descubrimiento también permitió reinterpretar otros fósiles europeos.


Reconstrucción de la apariencia posible de Ajkaceratops kozmai.
Ilustración original de Matthew Dempsey.


La anatomía revelada: la prueba por el hueso y la imagen


El estudio publicado en Nature demuestra que varios fósiles atribuidos a un grupo endémico europeo, los rabdodóntidos, pertenecen en realidad a la familia de los ceratopsios. También es el caso de un dinosaurio de Rumanía, antiguamente nombrado Zalmoxes. El examen de sus características craneales y dentales permitió su reclasificación y renombramiento como Ferenceratops. Esta identificación corrige un error de categorización de varias décadas.

Hay que decir que el proceso de distinción entre estos grupos herbívoros es complejo: como explican los autores, los ceratopsios y los iguanodontios comparten un ancestro común y desarrollaron independientemente adaptaciones similares, como una locomoción cuadrúpeda y mecanismos de masticación elaborados. Estas evoluciones similares hacen que los huesos aislados sean difíciles de atribuir con certeza.

La confirmación de la presencia de ceratopsios en Europa permite comprender mejor su dispersión por el hemisferio norte. Los primeros miembros de este grupo aparecieron en Asia antes de desplazarse. La posición geográfica de Europa la convertía en una vía de migración coherente.

Las implicaciones para el ecosistema del Cretácico superior


La geografía particular de Europa en esa época, fragmentada en un archipiélago de islas con mares poco profundos, probablemente influyó en la evolución de sus ceratopsios. Las especies identificadas, como Ajkaceratops, eran de tamaño modesto en comparación con sus primos gigantes llegados más tarde de América del Norte. El hecho de vivir aislados en islas podría explicar tanto su morfología, que difiere, como la rareza inicial de sus fósiles, que a menudo se limitan a unos pocos fragmentos.

La presencia de ceratopsios, que presentan modos de alimentación y comportamiento potencialmente diferentes a los de los rabdodóntidos, indica una biodiversidad y unas interacciones más elaboradas de lo que se estimaba hasta entonces. El estudio señala además la importancia de las colecciones y de la revisión de los especímenes con la ayuda de las nuevas tecnologías ahora accesibles. Muchos fósiles, recolectados hace décadas y catalogados, quizás han sido atribuidos a una identidad errónea y potencialmente tienen información que revelarnos.
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