Desde hace más de treinta años, el telescopio espacial Hubble captura imágenes del Universo, acumulando una cantidad considerable de datos. Ante esta abundancia, los cientÃficos se enfrentaron a una dura realidad: la imposibilidad humana de analizar la totalidad de estas fotografÃas, cada una de las cuales podrÃa contener un descubrimiento.
Ante esta montaña de información, investigadores de la Agencia Espacial Europea desarrollaron un modelo de inteligencia artificial llamado AnomalyMatch. Diseñado para examinar los archivos de Hubble, esta herramienta escanea automáticamente las imágenes en busca de elementos inusuales, imitando la forma en que nuestro cerebro procesa la información visual.
Entre los hallazgos, se destacan galaxias en fusión con cúmulos masivos de formación estelar, estructuras que se asemejan a medusas con 'tentáculos' gaseosos, o discos de formación planetaria vistos de canto en nuestra propia galaxia.
Este avance está documentado en un artÃculo publicado en Astronomy and Astrophysics en diciembre de 2025.
El funcionamiento del reconocimiento de patrones por IA
La inteligencia artificial utilizada aquà se basa en redes neuronales diseñadas para analizar imágenes. Estos sistemas se entrenan con vastos conjuntos de datos ya analizados donde aprenden a distinguir las caracterÃsticas normales de los objetos astronómicos. Una vez entrenados, pueden escanear rápidamente nuevas imágenes para detectar lo que sale de lo ordinario.
Las aplicaciones van más allá de la astronomÃa, con usos posibles en medicina para el análisis de imágenes o en seguridad para la vigilancia. En el caso de Hubble, permite aprovechar datos antiguos para descubrimientos nuevos, sin tener que rehacer observaciones.
El valor de los datos archivados en ciencia
Los archivos cientÃficos, como los de Hubble, constituyen un recurso valioso que gana importancia con el tiempo. Conservan observaciones realizadas en el pasado, permitiendo comparaciones y reanálisis con herramientas más potentes. Esto evita perder información y maximiza las inversiones iniciales.
El acceso a estos archivos se facilita mediante plataformas digitales, fomentando la colaboración internacional y la ciencia abierta. Investigadores de todo el mundo pueden consultarlos para probar nuevas ideas o validar teorÃas.