❄️ ¿Por qué algunas personas siempre tienen las manos frías?

Publicado por Adrien,
Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
Algunas personas parecen ser particularmente propensas a tener las manos frías en invierno. Incluso cuando la temperatura ambiente es moderada, sus manos permanecen frescas, a veces casi heladas. Este fenómeno se explica principalmente por la manera en que el cuerpo regula la circulación sanguínea.

El cuerpo humano mantiene su temperatura interna alrededor de los 37 °C. Para lograrlo, el organismo ajusta constantemente la circulación de la sangre. Cuando la temperatura exterior baja, los vasos sanguíneos situados en la piel se contraen. Este mecanismo, llamado vasoconstricción, reduce las pérdidas de calor hacia el exterior. Las extremidades del cuerpo, como los dedos de las manos o de los pies, reciben entonces menos sangre caliente.


Imagen de ilustración Pixabay

En algunas personas, esta respuesta fisiológica es más marcada. Los pequeños vasos sanguíneos de las manos se contraen más rápidamente o con más fuerza ante el frío. La circulación disminuye más, lo que provoca una bajada de la temperatura local de la piel. Las manos se enfrían. Este fenómeno se explica por la activación del sistema nervioso simpático que provoca la vasoconstricción cutánea, como describen trabajos recientes en fisiología.

La composición corporal también puede jugar un papel. La grasa subcutánea actúa como un aislante térmico. Las personas con una masa grasa más baja, particularmente en las extremidades, pierden más fácilmente calor. Las manos se enfrían entonces más rápido cuando la temperatura baja.

Las diferencias hormonales y metabólicas también intervienen. Las mujeres reportan con más frecuencia tener las manos frías que los hombres. Varios estudios indican que esto puede estar relacionado con una distribución diferente de la circulación sanguínea y una masa muscular media más baja. Los músculos producen calor cuando trabajan, lo que influye en la termorregulación.

En algunos casos, pueden intervenir fenómenos más específicos. El síndrome de Raynaud, por ejemplo, provoca una constricción excesiva de los vasos de los dedos en respuesta al frío o al estrés. Los dedos pueden entonces volverse muy pálidos o azulados antes de recuperar su color normal cuando la circulación vuelve. Este mecanismo patológico está bien descrito en la literatura médica.

En la mayoría de las situaciones, tener las manos frías sigue siendo un fenómeno normal relacionado con la regulación térmica del cuerpo. El organismo prioriza la protección de los órganos vitales situados en el tórax y el abdomen. Las extremidades sirven entonces como zona de ajuste para limitar las pérdidas de calor. Esta estrategia permite al cuerpo mantener estable su temperatura interna, incluso si a veces se traduce en dedos particularmente fríos... y los comentarios de quienes las tocan.
Página generada en 0.139 segundo(s) - alojado por Contabo
Acerca de - Aviso Legal - Contacto
Versión francesa | Versión inglesa | Versión alemana | Versión portuguesa