En el centro de nuestra galaxia, un agujero negro invisible ejerce una atracción formidable sobre todo lo que lo rodea.
El Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) revela la presencia de una tercera nube de gas, denominada G2t, en órbita alrededor de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo situado en el corazón de la Vía Láctea. Esta observación complementa las de las nubes G1 y G2, ya identificadas con anterioridad.
Un cúmulo de estrellas y gas que rodea al agujero negro supermasivo de la Vía Láctea, conocido como Sagitario A* o Sgr A*. Crédito: ESO/D. Ribeiro para el equipo MPE GC
Para los investigadores, estas tres nubes de gas tendrían un origen común: un par de estrellas masivas llamado IRS16SW. Durante su desplazamiento cerca del agujero negro, este sistema estelar expulsaría materia en momentos ligeramente desplazados, lo que explicaría las trayectorias distintas de las nubes. Esta explicación figura en un comunicado del ESO que acompaña a la imagen.
Dado que ni siquiera la luz puede escapar de él, para examinar un agujero negro, los científicos emplean métodos indirectos como la observación del comportamiento de la materia que lo rodea. En 2022, una imagen histórica mostró así las ondas de radio emitidas por los gases calientes que giran en el límite de Sagitario A*, ofreciendo un primer vistazo visual.
Estas observaciones permiten profundizar en la comprensión de los fenómenos extremos que tienen lugar en el centro de galaxias como la nuestra. La detección de G2t indica que aún pueden identificarse nuevas estructuras, incluso en una región escrutada con atención durante décadas.
El examen de estas nubes gaseosas contribuye a cartografiar las fuerzas en juego cerca del agujero negro. Siguiendo sus movimientos, los astrónomos pueden deducir las propiedades de Sagitario A* y de las estrellas vecinas. En el futuro, instrumentos aún más potentes podrían desvelar otros detalles.