🚀 La Luna habitada: después de Artemis 2, una base lunar permanente

Publicado por Adrien,
Fuente: NASA
Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
El reciente éxito de la misión Artemis 2 demostró la fiabilidad de la cápsula Orión para viajes circunlunares con tripulación. Este logro allana el camino para etapas más ambiciosas, donde cada misión sirve como trampolín para la siguiente.

Inicialmente planeada para un alunizaje, Artemis 3 se dedicará ahora a pruebas en órbita terrestre. Esta misión probará la capacidad de la Orión para acoplarse con los vehículos de aterrizaje desarrollados por socios privados, como la Starship de SpaceX y la Blue Moon de Blue Origin.


La Tierra se pone detrás del limbo lunar el 6 de abril de 2026, fotografiada por la tripulación de Artemis 2 durante su viaje.
Crédito: NASA

En caso de resultados positivos durante estas pruebas en 2027, Artemis 4 podría autorizar un alunizaje de astronautas cerca del polo sur lunar para 2028. Esta región es particularmente interesante debido a la presunta presencia de hielo de agua, un recurso indispensable para estancias prolongadas.

Varios desafíos técnicos quedan por superar, en particular la maduración de los aterrizadores privados que aún no han sido probados en el espacio. Problemas menores detectados, como una fuga de helio en la Orión durante Artemis 2, también requieren ajustes para reforzar la seguridad de las misiones futuras.

Los siguientes pasos incluyen, en particular, el establecimiento de una base lunar permanente alrededor de 2032. Este puesto de avanzada permitiría misiones tripuladas de larga duración, sirviendo como campo de entrenamiento para viajes más lejanos, como a Marte.


La NASA planea construir una base permanente en la Luna con un enfoque progresivo para 2032.
Crédito: NASA


Los vehículos de aterrizaje lunares privados


En el marco del programa Artemis, la NASA se apoya en empresas como SpaceX y Blue Origin para desarrollar sistemas para aterrizar y despegar nuevamente con humanos a bordo. Estos vehículos, como la Starship y la Blue Moon, deben transportar astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie y regresar, una tarea que requiere tecnologías fiables de propulsión y soporte vital.

El desarrollo de estos aterrizadores implica pruebas rigurosas, ya que ninguno ha realizado aún una misión tripulada. SpaceX ha realizado varios vuelos de prueba suborbitales para la Starship, pero etapas clave como el reabastecimiento en órbita aún están por validarse. La Blue Moon, por su parte, aún no ha volado, lo que muestra la importancia de las próximas demostraciones.

Estas colaboraciones público-privadas buscan reducir costos y acelerar la innovación. Al externalizar parte del desarrollo, la NASA puede concentrarse en otros aspectos, como la cápsula Orión y la base lunar, al tiempo que fomenta una competencia que podría beneficiar a todo el sector espacial.

El interés de una base lunar permanente


Una base permanente en la Luna representa un paso mayor para la exploración espacial, más allá de las simples misiones puntuales. Permitiría a los astronautas vivir y trabajar en el lugar durante meses, facilitando investigaciones científicas profundas sobre el entorno lunar, como la geología o los efectos de la baja gravedad.

El polo sur lunar es un área privilegiada para tal instalación, debido a sus cráteres en sombra donde podría estar presente hielo de agua. Este recurso es vital, ya que podría transformarse en agua potable, oxígeno para respirar o combustible para cohetes, reduciendo así la dependencia de los suministros desde la Tierra.

Una base lunar también serviría como trampolín para misiones a Marte. Al probar tecnologías de soporte vital, cultivo de alimentos o protección contra radiaciones en un entorno extraterrestre cercano, las agencias espaciales podrían adquirir la experiencia necesaria para viajes interplanetarios más largos.
Página generada en 0.312 segundo(s) - alojado por Contabo
Acerca de - Aviso Legal - Contacto
Versión francesa | Versión inglesa | Versión alemana | Versión portuguesa