💉 Reactivar la inmunidad contra el cáncer

Publicado por Adrien,
Fuente: CNRS INC
Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
La hipoxia, o falta local de oxígeno, que se desarrolla en los tumores cancerosos agresivos es uno de los principales obstáculos para la eficacia de las inmunoterapias. Altera profundamente la función de las células inmunitarias mientras favorece la supervivencia de las células cancerosas.

Unos científicos han logrado contrarrestar este fenómeno desarrollando un biomaterial innovador capaz de suministrar oxígeno dentro del tumor y restaurar allí la actividad antitumoral de las células inmunitarias. Estos resultados, publicados en la revista Cell Biomaterials, abren nuevas perspectivas en oncología.


Al aportar localmente oxígeno en un microambiente tumoral hipóxico, los O₂‑criogeles permiten restaurar la actividad de las células inmunitarias (DC: células dendríticas, T cell: linfocitos T).
© Bhatt et al

Para muchos cánceres que se desarrollan por crecimiento de tumores sólidos, la hipoxia, o falta de oxígeno en los tejidos, es un freno importante a la acción de las células inmunitarias. Ocurre cuando el rápido crecimiento de las células cancerosas supera la capacidad del tejido para formar nuevos vasos sanguíneos. Algunas regiones se vuelven entonces muy pobres en oxígeno, lo que perturba profundamente el funcionamiento del sistema inmunitario y limita la eficacia de muchas inmunoterapias.

Entre las células más afectadas por esta falta de oxígeno figuran las células dendríticas. Estas centinelas del sistema inmunitario detectan los antígenos tumorales y activan los linfocitos T responsables de la destrucción de las células cancerosas. En un entorno hipóxico, su capacidad para captar los antígenos, migrar hacia los ganglios linfáticos y desencadenar una respuesta inmunitaria eficaz se ve muy alterada. Además, no solo están inmunosuprimidas: también pueden adquirir un fenotipo tolerogénico y protumoral, contribuyendo así al escape inmunitario.

Las células cancerosas se adaptan, por su parte, fácilmente a esta falta de oxígeno y no se ven debilitadas por este fenómeno, que es a la vez una consecuencia del rápido crecimiento del tumor y un escudo que este explota, en particular para neutralizar las células inmunitarias.

Para contrarrestar este fenómeno, un equipo franco-estadounidense del laboratorio Polímeros, biopolímeros, superficies (CNRS/Universidad de Ruan Normandía) y de la Northeastern University (Boston), ha desarrollado unos biomateriales poliméricos inyectables llamados O₂-criogeles. Estas estructuras macroporosas, compuestas en particular por ácido hialurónico, son comparables a unas esponjas blandas y elásticas cargadas con peróxido de calcio (CaO2).

Altamente deformables y compresibles, pueden inyectarse directamente con jeringa en los tejidos tumorales de manera no invasiva. Recuperan su forma después de la inyección y liberan progresivamente oxígeno por hidrólisis del peróxido de calcio en contacto con el agua de los tejidos.

Esta oxigenación del microambiente tumoral permite restaurar la actividad de las células inmunitarias. Las células dendríticas recuperan su capacidad antitumoral, en particular para captar los antígenos tumorales, migrar hacia los ganglios y activar los linfocitos T. Los linfocitos T citotóxicos proliferan más y la destrucción de las células tumorales se refuerza significativamente. Al restablecer un entorno inmunitario activo, esta estrategia podría transformar algunos tumores denominados "fríos", poco infiltrados por células inmunitarias, en tumores "calientes", más susceptibles de responder a las inmunoterapias.

Más allá de esta prueba de concepto publicada en la revista Cell Biomaterials, estos biomateriales podrían convertirse en una plataforma terapéutica versátil para reforzar la eficacia de muchas estrategias de inmunoterapia existentes, como las vacunas contra el cáncer o las terapias celulares actualmente en investigación.

Redactor: Anne-Valerie FOILLARD RUZETTE