En el Reino Unido, los fósiles de Praearcturus gigas habÃan sido atribuidos erróneamente a un crustáceo gigante. Gracias a nuevos análisis, los cientÃficos finalmente han demostrado que se trataba de un escorpión. Sus pinzas medÃan 16 centÃmetros, y su cuerpo superaba el metro, lo que lo convierte en el escorpión más grande jamás conocido.
Este gigante vivió a principios del Devónico, cuando la vida en la tierra estaba en sus inicios. Dominaba las llanuras inundables, cazando tanto en tierra como en el agua. Según Richie Howard, autor principal del estudio, este tamaño excepcional se explica por la ausencia de grandes depredadores competidores.
Los fragmentos fósiles de Portishead sugieren que la especie sobrevivió al menos 40 millones de años, pero se necesitan pruebas adicionales para desentrañar los enigmas de este depredador excepcional.
Sin embargo, estos animales debÃan regresar al agua para alimentarse o reproducirse. Los fósiles muestran que Praearcturus poseÃa expansiones laterales llamadas epÃmeros, similares a las de los cangrejos, útiles para nadar. Por lo tanto, llevaba una vida anfibia.