Desde hace más de diez años, los físicos se enfrentan a una situación desconcertante: el tamaño del protón, núcleo del átomo de hidrógeno, no es idéntico según la técnica de medición empleada. Este problema se conoce como el enigma del radio del protón.
Los experimentos que utilizaban electrones daban un radio ligeramente mayor que aquellos que empleaban muones, partículas más pesadas. Tal desacuerdo podría señalar una falla en el Modelo Estándar, la teoría que describe las partículas elementales. Por lo tanto, se necesitaba una medición más fiable y más precisa para decidir.
Luz láser ultravioleta sondando el hidrógeno atómico durante el experimento. Crédito: Ben Ward/Colorado State University for the College of Natural Sciences
Así, un equipo de la Universidad Estatal de Colorado asumió el desafío con una técnica de espectroscopia láser de una precisión sin precedentes. Su resultado sitúa el radio del protón en aproximadamente 0,84 femtómetros, un valor muy cercano a las predicciones del Modelo Estándar. Esta medición parece poner fin a la controversia.
Dylan Yost, profesor asociado, explica que este resultado elimina la posibilidad de que una nueva fuerza o partícula sea responsable de la discrepancia anterior. Según él, la coincidencia con la teoría refuerza la confianza en el Modelo Estándar, aunque aún podrían surgir sorpresas de otras partes.
Para alcanzar esta precisión, el equipo desarrolló un método inédito que utiliza dos haces láser simultáneamente. El estudiante Ryan Bullis, primer autor del estudio, precisa que los átomos de hidrógeno se desplazan muy rápido e interactúan poco con el láser, lo que hace que las señales sean difíciles de captar. El doble pulso láser permitió afinar la medición.
Un dispositivo utilizado para separar el hidrógeno molecular en hidrógeno atómico antes del análisis. Crédito: Ben Ward/Colorado State University
Estos trabajos ilustran cómo los experimentos de laboratorio pueden complementar a los grandes aceleradores de partículas. Dylan Yost compara su enfoque con una luz de motor que se enciende: indica dónde buscar posibles anomalías. Ambos tipos de experimentos son necesarios para sondear el Modelo Estándar y descubrir una eventual nueva física.
Con estos resultados, el equipo planea aplicar la misma técnica a otros átomos, como el deuterio. Dylan Yost se muestra satisfecho de que el hidrógeno se comporte como se esperaba, pero recuerda que futuros experimentos permitirán seguramente ser aún más precisos. La búsqueda de la física fundamental continúa, entre teoría y experimento.
La espectroscopia láser de los átomos
La espectroscopia láser es una técnica que utiliza la luz láser para sondear la estructura de los átomos. Modificando la frecuencia del láser, se puede hacer que los electrones salten de un nivel de energía a otro. Estas transiciones son muy sensibles a las propiedades del núcleo atómico, como su tamaño.
En el experimento del equipo de Colorado, los investigadores crearon un haz de átomos de hidrógeno en una cámara de vacío. Al bombardear estos átomos con láseres ultravioleta de frecuencias precisas, pudieron medir con gran exactitud la energía necesaria para excitar los electrones.
Para deducir el radio del protón, los investigadores compararon luego estas mediciones con cálculos teóricos. La dificultad radicaba en que los átomos se desplazan rápidamente, lo que reduce el tiempo de interacción con el láser. La solución fue utilizar dos haces láser simultáneamente para aumentar la precisión.