🕷️ Una araña inventa una catapulta para hormigas

Publicado por Adrien,
Fuente: Current Biology
Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
En la selva tropical del norte de Queensland, en Australia, una pequeña araña nocturna ha desarrollado una técnica de caza tan ingeniosa como sorprendente. Apodada araña ballesta en referencia a un arma de guerra romana, utiliza una telaraña mecánica para atrapar, una por una, una sola especie de hormiga. Nunca se había observado un nivel tan alto de especialización en los arácnidos.

Esta araña, que pertenece al género Prostopira, fue observada por primera vez por el profesor Greg Anderson. Posteriormente, el equipo del profesor Ajay Narendra, de la Universidad Macquarie, pasó diez días y noches estudiando su comportamiento con la ayuda de cámaras de alta velocidad e infrarrojas. Sus trabajos se publican en la revista Current Biology.


La construcción de esta trampa comienza al atardecer. La araña baja de una hoja donde se esconde durante el día, y luego pasa hasta cuatro horas tejiendo un conjunto de 15 a 60 hilos de seda tensos, agrupados en un cono cerca del suelo. Luego envuelve este cono con un hilo más fino y sube rápidamente a su telaraña principal.

Unos segundos después, una hormiga verde, atraída por una feromona que la araña habría añadido durante la construcción, muerde el cono por agresividad. Este gesto libera la tensión acumulada en los hilos de seda, proyectando a la hormiga a más de 30 centímetros de altura con una aceleración vertiginosa. La araña solo tiene que esperar a que la presa quede inmovilizada en su telaraña para envolverla en seda.

Esta mecánica de caza es única. A diferencia de otras arañas, es la propia presa la que activa la trampa. Además, la araña ballesta solo ataca a una única especie de hormiga, la hormiga verde Oecophylla smaragdina, conocida por su defensa colectiva y sus dolorosas picaduras. La trampa permite capturar estos insectos peligrosos uno por uno, lejos de sus congéneres.

Se analizaron muestras de seda con microscopio electrónico por el Dr. Jonas Wolff, de la Universidad de Greifswald. La seda almacena una energía elástica fenomenal, más potente que cualquier otra catapulta biológica conocida. Esta potencia es necesaria para levantar una hormiga cuyas patas se adhieren fuertemente a las superficies.

La evolución ha dotado así a esta araña de un arma formidable para un menú muy específico.
Página generada en 0.144 segundo(s) - alojado por Contabo
Acerca de - Aviso Legal - Contacto
Versión francesa | Versión inglesa | Versión alemana | Versión portuguesa