🧠Sin músculos ni cerebro, este animal coordina sin embargo sus movimientos para avanzar
Publicado por Adrien, Fuente: CNRS INSB Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
Desprovisto de cerebro, de músculos e incluso de órganos, el diminuto animal marino Trichoplax logra sin embargo desplazarse con una notable eficacia.
Un animal extremadamente simple... pero muy móvil
Entre todos los animales conocidos, Trichoplax es una excepción. Este diminuto organismo marino posee una organización de extrema simplicidad: no tiene músculos, ni órganos, ni siquiera sistema nervioso. Su forma aplanada y cambiante evoca una especie de "crêpe" viviente capaz de deformarse permanentemente.
A pesar de esta aparente simplicidad, Trichoplax explora activamente su entorno. Se desplaza rápidamente por la superficie del fondo marino, cambia de dirección y reacciona de manera coordinada cuando es tocado o agredido. Comprender cómo un organismo tan rudimentario puede producir tales comportamientos representaba hasta ahora un enigma.
Miles de cilios para avanzar
Para desplazarse, Trichoplax utiliza miles de cilios microscópicos presentes en su cara inferior. Al batir de forma coordinada, estas estructuras vibrátiles impulsan al animal sobre el fondo marino, un poco como una multitud de diminutas patas.
En la mayorÃa de los animales que utilizan este modo de locomoción, la dirección del batido de los cilios se determina muy temprano durante el desarrollo embrionario. Depende de pequeñas estructuras situadas en la base de cada cilio, llamadas cuerpos basales, cuya orientación permanece estable a lo largo de la vida.
En un estudio publicado en Current Biology, los cientÃficos muestran que ocurre todo lo contrario en Trichoplax.
Una reorganización ultrarrápida a escala de todo el organismo
Los trabajos revelan que la orientación de los cuerpos basales en Trichoplax es, por el contrario, extremadamente dinámica. En cada instante, refleja directamente la dirección en la que el animal se desplaza.
Cuando ocurre un estÃmulo mecánico, por ejemplo cuando el animal es tocado o herido, el conjunto de los cuerpos basales se realinea en cuestión de segundos. Esta reorganización modifica de inmediato la dirección del batido de los cilios, permitiendo al organismo huir en la dirección opuesta al estÃmulo.
Un mecanismo asà de reorganización rápida de las estructuras celulares nunca antes se habÃa observado en los animales. Fenómenos comparables eran conocidos, pero generalmente ocurrÃan en perÃodos mucho más largos, desde varias horas hasta varios dÃas.
De manera más amplia, estos trabajos indican que reglas locales simples, combinadas con señales fÃsico-quÃmicas difusibles como el calcio, pueden ser suficientes para generar comportamientos colectivos complejos a escala de un organismo completo.