La sonda Tianwen-2, lanzada a finales de mayo de 2025, ha recorrido millones de kilómetros para alcanzar este objeto, descubierto en 2016. Los cientÃficos esperan tomar muestras de su superficie y traerlas a la Tierra para 2027. Una tarea delicada, ya que la naturaleza misma de Kamo'oalewa sigue siendo desconocida.
A diferencia de la Luna, Kamo'oalewa no está gravitacionalmente ligado a nuestro planeta. Se trata de una cuasi-luna, un compañero temporal que nos ha acompañado durante al menos cien años. Su rápida rotación, cada treinta minutos, lo convierte en uno de los objetos celestes más extraños cercanos.
El principal enigma es el origen de Kamo'oalewa. En 2021, observaciones mostraron que refleja la luz como la Luna. Algunos investigadores incluso han identificado el cráter lunar Giordano Bruno como fuente probable. Pero solo el análisis de las muestras podrá resolverlo.