Los primeros animales en la Tierra tardaron millones de años en evolucionar, una lentitud que sorprende a los paleontólogos. ¿Cómo explicarlo si la vida ya había emergido? Un equipo de la Universidad de Cambridge ofrece una respuesta: la reproducción asexual frenó durante mucho tiempo la diversidad.
Durante el Ediacárico, hace 574 millones de años, los primeros animales se parecían a helechos. No tenían boca ni órganos, y se alimentaban absorbiendo los nutrientes del agua. Para reproducirse, utilizaban estolones, una especie de tallos que daban lugar a clones, como en los fresales actuales.
Ilustración de una comunidad animal ediacárica. Crédito: Hugo Salais
En las aguas ricas del Ediacárico, la vida era apacible. Sin depredadores ni competidores, los animales no tenían necesidad de cambiar. Los investigadores han demostrado que la reproducción asexual limitaba la competencia entre individuos, ya que los clones conectados por los estolones compartían los recursos. Resultado: la evolución se estancaba.
Para comprender este fenómeno, los científicos analizaron fósiles de Terranova con un láser, una inteligencia artificial y un modelo informático. Este último, llamado "Approximate Bayesian Computation", permitió simular miles de escenarios para ver cómo diferentes estrategias de reproducción afectaban la diversidad.
Sus resultados concuerdan con los datos fósiles: la dispersión limitada debida a los estolones explica por qué las primeras comunidades animales tenían pocas especies. Luego, cuando algunos animales migraron hacia aguas menos profundas, sufrieron estreses como mareas, tormentas y variaciones de temperatura. Esta presión favoreció la aparición de la reproducción sexual.
Fósiles de Fractofusus, un animal ediacárico. Crédito: Emily Mitchell
Con la reproducción sexual, las distancias de dispersión aumentaron, permitiendo a los animales colonizar nuevos territorios. La competencia se intensificó, acelerando la evolución. Esto condujo a la "segunda ola" ediacárica, y luego a la explosión cámbrica, donde la vida se volvió móvil y diversificada.