Un antígeno diseñado por ordenador desencadenó en ratones respuestas inmunitarias contra tres coronavirus responsables de importantes epidemias humanas.
Los investigadores desarrollaron un método informático llamado Spectravax. Selecciona las partes de un virus que podrían ser reconocidas por los linfocitos T, células capaces de identificar células infectadas. El estudio, publicado en Cell Reports Methods, aborda el SARS-CoV, el SARS-CoV-2 y el MERS-CoV.

Arini izzati · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia
Para comprender el enfoque, las vacunas deben presentar al sistema inmunitario elementos reconocibles del virus. Sin embargo, los coronavirus evolucionan y sus proteínas difieren. Por ello, los investigadores buscaron fragmentos suficientemente conservados entre varios virus, teniendo en cuenta al mismo tiempo las diferencias genéticas entre las personas que influyen en su reconocimiento inmunitario.
Spectravax combina estas dos dimensiones. El programa analiza la diversidad de las secuencias virales y estima qué fragmentos pueden ser presentados eficazmente al sistema inmunitario humano. El objetivo es construir un único antígeno que pueda ser reconocido por una amplia población y frente a varios coronavirus relacionados.
El equipo se centró en la nucleocápside, una proteína situada en el interior del virus y asociada a su material genético. Está menos expuesta que la conocida proteína Spike del SARS-CoV-2. Sin embargo, algunas de sus partes permanecen similares entre distintos coronavirus, lo que la convierte en un posible objetivo para una respuesta inmunitaria común.
Después de la fase informática, los investigadores probaron el antígeno obtenido en ratones. Los animales desarrollaron respuestas de linfocitos T que reaccionaban al SARS-CoV, al SARS-CoV-2 y al MERS-CoV. Los investigadores también compararon su construcción con secuencias virales naturales y con otros modelos diseñados por ordenador, que produjeron respuestas más limitadas en sus experimentos.
Los análisis permitieron posteriormente identificar fragmentos concretos procedentes de la nucleocápside del MERS-CoV que participan en esta reacción cruzada. En otras palabras, las células inmunitarias entrenadas con el antígeno artificial pueden reconocer elementos presentes en varios miembros distintos de esta familia viral.
El método proporciona ahora una estrategia comprobable para preparar vacunas que cubran varios coronavirus en lugar de uno solo. Los siguientes pasos deberán verificar, entre otras cosas, la protección frente a la infección en modelos adecuados y determinar si las respuestas previstas mediante cálculos se reproducen teniendo en cuenta la diversidad inmunitaria humana.