Veintisiete fuentes de breves impulsos de radio han sido detectadas en la Vía Láctea.
El descubrimiento procede de MeerTRAP, un programa que busca señales de radio muy cortas mientras el radiotelescopio MeerKAT realiza otras observaciones. Instalado en Sudáfrica, MeerKAT combina numerosas antenas para observar el cielo con gran sensibilidad.

Imagen Danielle Futselaar
Estos 27 objetos pertenecen a una familia llamada transitorios de radio rotantes. Emiten impulsos suficientemente espaciados como para pasar desapercibidos durante una observación clásica. Su comportamiento suele estar asociado con estrellas de neutrones, los restos extremadamente densos que dejan algunas estrellas después de explotar.
Para 14 de las nuevas fuentes, los investigadores pudieron determinar su posición en el cielo con una precisión del orden de un segundo de arco. Un segundo de arco corresponde a 1/3600 de grado. Una localización tan precisa facilita posteriormente las observaciones específicas con MeerKAT u otros instrumentos.
Los investigadores también estimaron la duración de una rotación para ocho objetos gracias a los momentos de llegada de varios impulsos. Los periodos obtenidos van de 0,78 a 4 segundos. En otras palabras, estos astros completan una vuelta sobre sí mismos en tan solo unos segundos.
¿Por qué recibimos entonces sus señales de forma intermitente? Una estrella de neutrones puede producir un haz de radio que barre el espacio al ritmo de su rotación. Si este haz atraviesa la Tierra, un radiotelescopio detecta un impulso. En algunas fuentes, estas emisiones se vuelven escasas o irregulares.
La frontera con los púlsares clásicos resulta precisamente menos clara de lo esperado. Durante observaciones complementarias, cuatro nuevas fuentes produjeron impulsos regulares similares al comportamiento habitual de un púlsar. Por tanto, su clasificación también depende de la duración y la sensibilidad de las observaciones disponibles.
Para cuatro objetos, el equipo obtuvo un seguimiento lo bastante preciso como para describir su rotación a largo plazo. Estas mediciones permiten compararlos con la población conocida de estrellas de neutrones de nuestra Galaxia y estudiar si las fuentes intermitentes constituyen realmente una población distinta.
El programa también continuó observando una fuente ya anunciada, MTP0040, también denominada PSR J1357-6507. Nuevos impulsos permitieron precisar su posición y su periodo. Las próximas campañas podrán aplicar el mismo método a los objetos recién descubiertos para seguir la evolución de sus emisiones.