🌌 Este mapa de 5.600 millones de píxeles revela casi 4.000 millones de objetos celestes

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Un nuevo mapa del cielo reúne 5.600 millones de píxeles y casi cuatro mil millones de objetos celestes en una única base de datos pública.

Este gigantesco panorama procede de los DESI Legacy Imaging Surveys.

A pesar de su nombre, estos estudios no fueron realizados por el instrumento DESI. Se trata de varias campañas de obtención de imágenes llevadas a cabo durante 13 años para fotografiar el cielo y preparar los futuros objetivos de DESI. Se ensamblaron y procesaron más de 263.000 imágenes: cubren aproximadamente tres cuartas partes del cielo y registran la luz visible, así como el infrarrojo cercano, una parte de la radiación situada justo más allá del rojo que perciben nuestros ojos.

Una galaxia visible en el panorama

El mapa se considera bidimensional porque indica primero dónde se encuentran los objetos en el cielo, sin proporcionar directamente su distancia. Reúne estrellas de nuestra galaxia, pero también innumerables galaxias mucho más lejanas. Por tanto, sus 5.600 millones de píxeles no corresponden a una fotografía tomada de una sola vez. Son el resultado del ensamblaje metódico de observaciones realizadas con varios telescopios.

DESI, por su parte, es un instrumento espectroscópico instalado en el telescopio Mayall de 4 metros, en Arizona. El gran mapa de imágenes le sirve como catálogo de objetivos: le indica con precisión dónde se encuentran las galaxias y los cuásares que debe observar. DESI apunta entonces sus miles de fibras ópticas robotizadas hacia estos objetos y analiza su luz para medir su desplazamiento al rojo.

Para entender la diferencia, los Legacy Imaging Surveys proporcionan esencialmente dos coordenadas, comparables a la posición de un punto en un mapa de carreteras. DESI añade después información relacionada con la distancia gracias al análisis del espectro luminoso. Los astrónomos pueden entonces situar las galaxias en el espacio y reconstruir un mapa tridimensional. DESI ya había medido más de 47 millones de galaxias y cuásares en abril de 2026.

Sin embargo, el interés del nuevo conjunto de datos va más allá de la misión DESI. Un astrónomo que estudie un objeto puede empezar consultando este mapa para comprobar su entorno y las fuentes cercanas.

La cantidad de información también ofrece un campo de entrenamiento para las herramientas de inteligencia artificial: los futuros observatorios producirán volúmenes de imágenes difíciles de examinar manualmente. Así, los sistemas automatizados pueden aprender a detectar formas, clasificar fuentes o seleccionar fenómenos inusuales, antes de que un investigador examine los candidatos más interesantes.

En la práctica, este mapa no está reservado únicamente a los laboratorios. Los datos son públicos y cuentan con un visualizador accesible en línea. Profesionales y aficionados pueden recorrer las mismas imágenes, ampliar una galaxia o examinar una región del cielo.

Los próximos análisis podrán combinar este panorama con nuevas observaciones para buscar fenómenos raros que aún están ocultos entre sus miles de millones de fuentes.