Precaución con el ayuno intermitente: riesgo de muerte cardiovascular

El ayuno intermitente, una práctica que implica limitar la ingesta de alimentos a periodos específicos del día, está ganando popularidad, especialmente por sus potenciales beneficios en la pérdida de peso y la salud metabólica. Entre sus variantes, el ayuno intermitente 16:8, donde las comidas están restringidas a una ventana de ocho horas al día, es ampliamente adoptado.

Sin embargo, un nuevo estudio presentado durante las sesiones científicas de Epidemiology and Prevention: Lifestyle and Cardiometabolic Health de la American Heart Association en Chicago ha arrojado una luz preocupante sobre esta práctica.

Imagen de ilustración de Pixabay

Imagen de ilustración de Pixabay

Según esta investigación preliminar, que involucró a más de 20,000 adultos en Estados Unidos, los adeptos al ayuno intermitente 16:8 presentan un riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular 91% más alto que aquellos que no adoptan esta práctica. Además, en las personas ya afectadas por enfermedades cardíacas o cáncer, este riesgo se ve aún más incrementado, con un aumento del 66% en el riesgo de muerte por enfermedad cardíaca o accidente cerebrovascular para aquellos que siguen una dieta limitada a una ventana de comida de 8 a 10 horas al día.

El Dr. Victor Wenze Zhong, autor principal del estudio y director del departamento de epidemiología y biostadística de la Escuela de Medicina de la Universidad Jiao Tong de Shanghái, señaló que este hallazgo fue sorprendente. De hecho, aunque el ayuno intermitente es promocionado por sus ventajas a corto plazo, este estudio deja en claro que una duración de comida más corta, en comparación con una ventana de 12 a 16 horas al día, no está asociada con una vida más larga.

Por lo tanto, es esencial, según el Dr. Zhong, que los pacientes, especialmente aquellos que sufren de enfermedades cardíacas o cáncer, sean informados de esta asociación entre el ayuno intermitente 16:8 y un mayor riesgo de muerte de origen cardiovascular. Esto alienta un enfoque más cauteloso y personalizado de las recomendaciones dietéticas, basado en el estado de salud individual y las evidencias científicas más recientes.

Es importante destacar que aunque este estudio identifica una asociación entre el ayuno intermitente y la muerte cardiovascular, esto no necesariamente significa que el ayuno intermitente cause estas muertes. Se requieren más investigaciones para comprender los mecanismos biológicos subyacentes a esta asociación y para determinar si estos resultados son consistentes en diferentes poblaciones.

En conclusión, aunque el ayuno intermitente puede ofrecer beneficios potenciales a corto plazo, especialmente en términos de pérdida de peso, ahora está claro que se necesita un enfoque más cauteloso, particularmente para las personas con enfermedades cardiovasculares o cáncer. Las recomendaciones dietéticas deben ser adaptadas de acuerdo con cada individuo y los últimos avances científicos.