La mayorÃa de los robots se inspiran en humanos, perros o insectos. Pero un equipo de la Universidad de Duke acaba de demostrar que la forma más eficiente podrÃa no parecerse a nada conocido.
La innovación clave se basa en un concepto matemático llamado isotropÃa dinámica. Esta puntuación, de 0 a 1, mide la capacidad de un robot para acelerar de manera uniforme en todas direcciones. La mayorÃa de los robots actuales, incluidos los humanoides y los drones, obtienen una puntuación inferior a 0,6. Argus alcanza 0,91, casi el máximo teórico. Esto significa que puede reaccionar tanto hacia adelante como hacia atrás o hacia los lados.
Las implicaciones van más allá de la simple demostración. Este marco matemático podrÃa servir para comparar diferentes cuerpos de robots y diseñar otros nuevos desde cero. Xia, posdoctorante en el laboratorio, precisa que este enfoque produce un robot capaz de desenvolverse en terrenos accidentados, entornos abarrotados, e incluso en baja gravedad. Esto cambia lo que es posible en robótica.