🍔 Comida basura y memoria: el impacto del ritmo de las comidas

Publicado por Adrien,
Fuente: CNRS INSB
Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
Estudios de neuroimagen en niños y adolescentes obesos informan de una correlación inversa entre el rendimiento de la memoria y el índice de masa corporal. En un estudio publicado en eBioMedicine,, científicos demuestran que en ratones jóvenes, los efectos de la comida basura en la memoria dependen de los ritmos alimentarios.

La comida basura y sus efectos en el cerebro


La obesidad está en aumento en niños y adolescentes. A menudo se acompaña de trastornos neurológicos, como problemas de memoria o atención que aún son poco comprendidos y difíciles de tratar. Una de las posibles causas: el consumo excesivo de alimentos ricos en grasas y azúcares, que podría alterar el desarrollo del cerebro.


Imagen de ilustración Pixabay

En humanos, es difícil demostrar con certeza que una mala alimentación provoca trastornos cognitivos porque los estudios a menudo están limitados por el tamaño y la duración del muestreo. Además, carecen de resolución para probar la causalidad entre los hábitos alimentarios y la trayectoria de salud cognitiva.

Estudios anteriores en modelos animales han demostrado que la comida basura ad libitum altera los ritmos biológicos innatos que influyen en las secreciones hormonales, la estructura neuronal y el funcionamiento de las regiones cerebrales que codifican, almacenan y recuperan los recuerdos.

Cuando el ritmo de las comidas se vuelve tan importante como su contenido


Algunos estudios han mostrado, en particular, en ratones adultos sometidos a comida basura, la importancia del período de ayuno sobre la memoria. Pero ningún estudio ha establecido aún un vínculo entre el ayuno y las capacidades de memoria durante la transición entre la infancia, la adolescencia y la edad adulta. Sin embargo, estos conocimientos son importantes porque hay una explosión en el número de niños y adolescentes que utilizan las redes sociales hasta altas horas de la noche, lo que retrasa la hora de las comidas y conduce a un consumo excesivo de comida basura.

Este estudio, publicado en la revista eBioMedicine, tiene como objetivo desvelar esta falta de conocimientos. Para este estudio sobre los ritmos alimentarios, ratones jóvenes fueron alimentados de dos maneras durante 14 semanas:
- Ya sea con comida basura disponible en cualquier momento del día,
- Ya sea con los mismos alimentos pero solo durante el período de actividad.


La comida basura consumida ad libitum desacopla el eje cortico-hipocampal necesario para la recuperación de recuerdos.
La corteza se vuelpo hipoactiva cuando el hipocampo está hiperactivo. El ayuno intermitente aplicado durante 4 semanas a un subgrupo de individuos alimentados con comida basura bastó para reequilibrar las funciones cortico-hipocampales y mejorar el rendimiento de la memoria. El denominador común de estas alteraciones causadas por malos hábitos alimentarios apunta a la secreción circadiana de hormonas y su impacto en la neuroplasticidad.
© Prabahan Chakraborty


Un vínculo entre memoria, hormonas y ritmos alimentarios


Los científicos observaron las funciones cognitivas, las conexiones entre neuronas, las hormonas y el gasto energético. Los ratones alimentados ad libitum mostraron una alteración de la memoria con una desregulación de las conexiones entre dos zonas clave del cerebro: la corteza y el hipocampo, sede de la memoria. Este efecto está relacionado con una resistencia a hormonas, los glucocorticoides, esenciales para la memoria. Por el contrario, los ratones alimentados según su ritmo biológico mantuvieron un buen rendimiento cognitivo, a pesar de una alimentación idéntica en calorías y calidad.

Por otra parte, el estudio muestra que ratones portadores de mutaciones que causan resistencia a los glucocorticoides imitan los efectos de la comida basura ad libitum y anulan los beneficios del ayuno intermitente. Para establecer la relación de causa y efecto, los científicos utilizaron ratones genéticamente modificados que permiten inhibir o activar las redes de neuronas concernidas. Así pudieron demostrar que la desregulación provocada por la comida basura se caracteriza por una función cortical menor asociada a una actividad hipocampal más elevada. Asimismo, la ausencia de efecto observado en los ratones sometidos al ayuno intermitente requiere la coactivación del eje cortico-hipocampal.

Los resultados deberán ser validados en humanos antes de iluminar los consejos de salud y la política escolar.
Página generada en 0.363 segundo(s) - alojado por Contabo
Acerca de - Aviso Legal - Contacto
Versión francesa | Versión inglesa | Versión alemana | Versión portuguesa