🧠 Un estudio gigante relaciona cannabis, cocaína, anfetaminas con los AVC

Publicado por Adrien,
Fuente: International Journal of Stroke
Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
Un amplio estudio que abarca a más de 100 millones de personas revela un vínculo preocupante entre el consumo de ciertas drogas recreativas y el riesgo de accidente cerebrovascular (AVC), especialmente en adultos jóvenes. Mientras que los factores de riesgo clásicos como la hipertensión o el tabaquismo son bien conocidos, esta investigación realizada por la Universidad de Cambridge muestra que la cocaína, las anfetaminas y el cannabis podrían dañar directamente los vasos sanguíneos del cerebro.

Para obtener estos resultados, los investigadores llevaron a cabo un metanálisis que agrupó los datos de numerosos estudios anteriores, un método estadístico que permite consolidar las pruebas combinando muestras de tamaño modesto. Publicada en el International Journal of Stroke, esta síntesis examinó los vínculos entre el consumo de sustancias y la aparición de AVC, incluyendo también un enfoque genético para probar la causalidad.


Los resultados muestran que la cocaína y las anfetaminas casi duplican el riesgo de AVC (+96 % y +122 %, respectivamente), mientras que el cannabis lo aumenta en un 37 %. En los menores de 55 años, el efecto es aún más marcado: las anfetaminas triplican el riesgo (+174 %). En cambio, los opioides no mostraron una asociación estadísticamente significativa con el AVC.

Para distinguir una simple correlación de una relación de causa y efecto, el equipo utilizó un método denominado aleatorización mendeliana. Este explota variantes genéticas relacionadas con el consumo de drogas para verificar si influyen en el riesgo de AVC. Los resultados indican que los trastornos relacionados con la cocaína están particularmente asociados con las hemorragias cerebrales y los AVC cardioembólicos, mientras que el cannabis lo está con los AVC por oclusión de las arterias grandes. Este análisis genético refuerza la hipótesis de un vínculo causal.

Varios mecanismos podrían explicar este efecto: la cocaína y las anfetaminas provocan picos repentinos de presión arterial, espasmos de los vasos y trastornos del ritmo cardíaco. El cannabis, por su parte, favorece la formación de coágulos sanguíneos. Todas estas perturbaciones pueden conducir a un AVC isquémico (por obstrucción) o hemorrágico. Los investigadores insisten en que estas drogas actúan directamente, independientemente de otros factores de estilo de vida.

Estas constataciones llaman a reforzar las medidas de salud pública para reducir el consumo de sustancias. Según los autores, una mejor prevención de la toxicomanía también podría disminuir la carga de los AVC, especialmente en adultos jóvenes donde la incidencia está aumentando.
Página generada en 0.113 segundo(s) - alojado por Contabo
Acerca de - Aviso Legal - Contacto
Versión francesa | Versión inglesa | Versión alemana | Versión portuguesa