🧬 Investigadores descubren cómo "rejuvenecer" óvulos y aumentar las posibilidades de FIV

Publicado por Cédric,
Autor del artículo: Cédric DEPOND
Fuente: bioRxiv
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Los avances en reproducción asistida ya no se limitan a la simple estimulación ovárica. Un equipo internacional acaba de dar un paso crucial al atacar directamente la calidad cromosómica de los ovocitos, un factor biológico fundamental del envejecimiento reproductivo. Su enfoque, presentado recientemente en Edimburgo, se basa en una intervención molecular dirigida.

Esta investigación aborda un problema central en fertilidad: el aumento de anomalías cromosómicas en los óvulos con la edad. Estos errores, fuente de fallos de implantación y abortos espontáneos, son la principal razón de la caída de las tasas de éxito en FIV después de los 35 años. Los trabajos, dirigidos por el Instituto Max Planck y la startup Ovo Labs, proponen una corrección directa de este defecto restaurando los niveles de una proteína esencial para la correcta división celular.


Imagen Wikimedia


El envejecimiento de los óvulos: una cuestión de cohesión


El origen del problema se sitúa durante la meiosis, la división celular específica que prepara el óvulo para la fecundación. Para formar un embrión sano, los 23 pares de cromosomas deben separarse de manera perfectamente simétrica. Con la edad, este mecanismo de precisión se desregula. Los cromosomas, normalmente unidos a nivel de su centro, tienden a disociarse prematuramente.

Esta separación caótica conduce a ovocitos que contienen un número anormal de cromosomas, una condición llamada aneuploidía. Es el origen de numerosas dificultades. Los datos británicos ilustran este desafío: la tasa de nacimiento por embrión transferido cae del 35% en mujeres menores de 35 años a solo un 5% para las de 43-44 años. La búsqueda de una solución motivó, por tanto, el estudio en profundidad de los mecanismos celulares implicados.

El equipo identificó que el fallo se correlaciona con la disminución de una proteína específica: Shugoshin 1. Su papel es capital: actúa como un pegamento molecular que mantiene la integridad de los pares de cromosomas hasta el momento preciso de su separación. Al envejecer, los ovocitos producen menos de esta proteína, debilitando la estructura cromosómica y abriendo la puerta a errores. Este descubrimiento constituyó el punto de partida del enfoque terapéutico probado.

Una intervención dirigida para restaurar la función


La estrategia desarrollada es de una aparente simplicidad: reintroducir la proteína faltante directamente en el ovocito. Tras una extracción convencional en la clínica, los óvulos reciben una microinyección de Shugoshin 1, con el objetivo de restaurar concentraciones similares a las observadas en mujeres más jóvenes. Esta operación se realiza en el laboratorio, antes de la fecundación por inyección intracitoplasmática de espermatozoide.

Los resultados preliminares, detallados en una prepublicación en bioRxiv, son alentadores. En una muestra de óvulos donados por pacientes, la proporción que presentaba defectos de alineación cromosómica pasó del 53% en el grupo no tratado al 29% después del tratamiento. Incluso en mujeres mayores de 35 años, se observó una tendencia a la mejora (la tasa de defectos pasó de 65 a 44%), aunque el estudio debe ampliarse para confirmar este punto estadísticamente.

Los investigadores, sin embargo, moderan el entusiasmo al recordar el carácter preliminar de estos datos. El siguiente paso consistirá en verificar si esta mejora de la calidad ovocitaria se traduce concretamente en la formación de embriones más viables y, en última instancia, en un aumento de nacimientos saludables. Se están manteniendo conversaciones con las autoridades sanitarias para contemplar un ensayo clínico.

Para ir más allá: ¿Qué es la aneuploidía?


La aneuploidía designa una anomalía en el número de cromosomas de una célula. Normalmente, las células humanas, excepto los gametos, poseen 46 cromosomas organizados en 23 pares. Un óvulo o un espermatozoide sano solo contiene 23, uno de cada par. Durante la fecundación, los dos lotes se asocian para reformar los 46 cromosomas.

Si un gameto aporta un número incorrecto de cromosomas, el embrión resultante será aneuploide. Por ejemplo, un óvulo que contiene 24 cromosomas (con un cromosoma 21 duplicado) dará lugar, tras la fecundación, a un embrión con 47 cromosomas, incluyendo tres copias del cromosoma 21. Esta situación específica es el origen del síndrome de Down (trisomía 21).

La aneuploidía es una causa mayor de fracaso temprano del embarazo. La mayoría de los embriones aneuploides no se implantan en el útero o provocan un aborto espontáneo en el primer trimestre. La frecuencia de estos errores aumenta exponencialmente con la edad materna, debido al envejecimiento de los ovocitos almacenados desde el nacimiento.
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