💊 Macrófagos sorprendidos devorando células cancerosas vivas

Publicado por Adrien,
Fuente: Journal of Experimental Medicine
Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
Por primera vez, investigadores han filmado a macrófagos – esas células inmunitarias que limpian el organismo – devorando células de melanoma vivas. Esta escena, capturada por un equipo australiano del Garvan Institute, revela un mecanismo de defensa natural contra el cáncer que aún era desconocido. Un descubrimiento que podría transformar nuestra comprensión del sistema inmunitario y abrir camino a nuevos tratamientos.

Estos macrófagos suelen describirse como los basureros del cuerpo: eliminan los desechos celulares y los agentes patógenos. Sin embargo, también son muy abundantes en los tumores, donde pueden representar hasta el 30 % de la masa tumoral. Su papel exacto en el cáncer era objeto de debate, ya que algunos indicios sugerían que podrían ayudar o dificultar la progresión tumoral. Este nuevo estudio aporta aclaraciones sobre su función protectora.


Los investigadores del Garvan Institute identificaron una subpoblación específica de macrófagos, que portan la proteína CD169 en su superficie. Para probar su función, los científicos eliminaron selectivamente estas células en ratones portadores de melanoma. Resultado: los tumores crecieron considerablemente, lo que indica que estos macrófagos juegan un papel clave en el control del crecimiento tumoral. Un descubrimiento que destaca a un nuevo actor del sistema inmunitario en la lucha contra el cáncer.

Para visualizar este proceso en tiempo real, los investigadores emplearon un método de imagen avanzado llamado microscopía intravital de dos fotones. Este permite observar la actividad celular en un organismo vivo sin perturbarlo. Gracias a esta técnica, pudieron filmar a los macrófagos CD169+ engullendo células de melanoma vivas, confirmando así su capacidad para atacar directamente el cáncer.

Contrariamente a lo que se pensaba, este ataque de los macrófagos no depende de los linfocitos T y B, las células inmunitarias tradicionalmente reconocidas para combatir el cáncer. Esto sorprendió a los investigadores, que imaginaban que estos linfocitos eran necesarios. Los macrófagos CD169+ actúan por tanto de manera independiente, en primera línea. Después de engullir las células cancerosas, presentan fragmentos de ellas en su superficie, actuando como centinelas para alertar al resto del sistema inmunitario.

Este descubrimiento podría tener importantes repercusiones para la inmunoterapia. Hoy en día, los tratamientos con inhibidores de puntos de control solo son eficaces en aproximadamente la mitad de los pacientes con melanoma. Un problema importante proviene de los tumores llamados "fríos", que impiden que los linfocitos T penetren y ataquen. Los macrófagos CD169+ podrían ayudar a transformar estos tumores en objetivos accesibles atrayendo a las células T, haciendo así más eficaz la inmunoterapia.


Vista muy ampliada de un tumor de melanoma humano. Se observan las células inmunitarias protectoras "domésticas" llamadas macrófagos CD169+ (en verde brillante y rojo) posicionadas en contacto con las células cancerosas (en rosa), listas para atacarlas y fagocitarlas. Crédito: Phan Lab, Garvan Institute

Los próximos pasos consistirán en comprender cómo estos macrófagos interactúan con los linfocitos T. A largo plazo, los científicos prevén desarrollar medicamentos capaces de estimular su actividad, por ejemplo haciéndolos más voraces o aumentando su número. Combinadas con las inmunoterapias actuales, estas aproximaciones podrían beneficiar a un mayor número de pacientes.

Además, como los macrófagos están presentes en la mayoría de los tumores, estos tratamientos podrían aplicarse a otros cánceres además del melanoma.