Les bloqueurs de pubs mettent en péril la gratuité de ce site.
Autorisez les pubs sur Techno-Science.net pour nous soutenir.
▶ Poursuivre quand même la lecture ◀
👽 ¿Podrían nuestras megastructuras terrestres traicionar nuestra presencia ante los extraterrestres?
Publicado por Adrien, Fuente: Space.com Otros Idiomas: FR, EN, DE, PT
Nuestras mayores construcciones en la Tierra, desde granjas solares gigantes hasta campos agrícolas infinitos, pasando por ciudades que brillan por la noche, podrían, sin que lo deseemos, ser señales para inteligencias extraterrestres. Vistas desde el espacio, estas huellas de nuestra actividad podrían revelar nuestra presencia a posibles observadores incluso muy lejanos.
La granja solar Topaz en California, que cubre 25,6 kilómetros cuadrados, vista desde el espacio. Crédito: NASA Earth Observatory image by Jesse Allen, using Landsat data from the U.S. Geological Survey
Ya en el siglo XIX, los científicos consideraron usar deliberadamente tales megastructuras para comunicarse con extraterrestres. Las propuestas consistían en trazar inmensas figuras geométricas en el suelo terrestre, visibles desde la Luna o Marte. Por ejemplo, el matemático Karl Friedrich Gauss habría propuesto representar el teorema de Pitágoras deforestando vastas extensiones en Siberia. Aunque la autenticidad de esta idea es incierta, muestra un enfoque antiguo de contacto con una civilización extraterrestre.
Douglas Vakoch, presidente de METI International, recuerda que se han planteado otras visiones más espectaculares. Por ejemplo, se imaginó cavar grandes canales en el Sahara, llenarlos de queroseno y prenderles fuego para enviar una señal luminosa desde el lado oscuro de la Tierra. Estos proyectos, aunque nunca realizados, muestran hasta qué punto la humanidad ha soñado durante mucho tiempo con hacerse notar en el Universo.
Campos agrícolas en el sur de Polonia vistos desde el espacio, formando un patrón rayado. Crédito: NASA Earth Observatory image by Lauren Dauphin, using Landsat data from the U.S. Geological Survey
En 1896, el erudito Francis Galton publicó un artículo en la revista Fortnightly Review titulado "Intelligible Signals Between Neighbouring Stars". Sostenía que las señales debían ser intrínsecamente comprensibles para cualquier inteligencia avanzada. Sus ideas, aunque controvertidas debido a su pasado eugenésico, influyeron en las reflexiones sobre la comunicación interestelar.
Hoy, nuestras infraestructuras modernas – centros de datos, zonas comerciales inmensas – podrían desempeñar el mismo papel involuntariamente. Quizás una civilización extraterrestre ya nos observa, interpretando nuestras construcciones como balizas.