Científicos han descubierto que el núcleo interno de nuestro planeta albergaría como una pequeña semilla en su centro: una zona distinta, denominada "núcleo interno más interno".
En los libros de geología se aprende que la Tierra se compone de cuatro capas: la corteza, el manto, el núcleo externo y el núcleo interno. Este último, una bola sólida de hierro y níquel del tamaño de Plutón, está sometido a temperaturas que superan los 5000 °C. La hipótesis de una capa adicional en el corazón del núcleo interno se planteó hace varias décadas, pero los datos eran demasiado imprecisos para confirmarla.
Imagen: Argonne National Laboratory / Flickr / CC 2.0
Es utilizando las ondas sísmicas de los terremotos como los investigadores sondean esta estructura inaccesible. Estas vibraciones atraviesan la Tierra a velocidades diferentes según los materiales encontrados. Analizando décadas de datos sísmicos con un algoritmo avanzado, un equipo de la Universidad Nacional Australiana (ANU) examinó miles de modelos. Este enfoque reveló un cambio en el comportamiento de las ondas a unos 650 km del centro de la Tierra, señalando un límite dentro del núcleo interno.
Una confirmación independiente llegó en 2023 gracias a un estudio publicado en Nature Communications. Investigadores utilizaron señales sísmicas raras que rebotan varias veces a través de la Tierra, algunas atravesando el núcleo hasta cinco veces. Estas ondas repetidas revelaron una región central distinta, con diferencias similares.
Estos resultados podrían explicar algunas anomalías observadas en antiguos experimentos y estudios. Sin embargo, los científicos reconocen limitaciones: la distribución desigual de los sismos y las estaciones de registro reduce la confianza en algunos modelos. Futuros estudios permitirán subsanar estas lagunas y afinar nuestra comprensión de los eventos ocultos en el centro de nuestro planeta.
(a) Sismograma que muestra las llegadas de las fases PKPdf, PKPbc y PKPab. (b) Curvas de tiempo de recorrido teóricas. (c) Trayectorias de los rayos a través de la Tierra. Crédito: Stephenson et al., Journal of Geophysical Research: Solid Earth, 2020