🌿 Ajo y menta: diminutas gotitas refuerzan un insecticida natural

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Algunas sustancias presentes de forma natural en el ajo y en la menta verde podrían ayudar a combatir mejor a ciertos insectos plaga. Los investigadores han demostrado que su eficacia aumenta cuando se preparan en forma de gotitas extremadamente pequeñas. El tratamiento actúa entonces con más fuerza sobre el gorgojo chino (Callosobruchus chinensis), un coleóptero cuyas larvas se desarrollan en el interior de las semillas.

Este pequeño insecto puede causar pérdidas importantes después de las cosechas. La hembra pone sus huevos directamente sobre las semillas de frijol y otras leguminosas. Tras la eclosión, la larva penetra en la semilla para alimentarse, lo que degrada progresivamente las reservas destinadas a la alimentación o a la siembra.

Callosobruchus chinensis (Linné, 1758) male.jpg
Imagen Wikimedia

El estudio se centra en dos moléculas vegetales. La primera, el disulfuro de dialilo, es la que, entre otras cosas, da al ajo su olor característico. La segunda, la carvona, está presente en la menta verde. Los investigadores las incorporaron en nanoemulsiones, es decir, líquidos que contienen gotitas diminutas, aquí de unos 54 a 62 nanómetros de diámetro.

Esta presentación cambia claramente la eficacia del producto. Para el compuesto derivado del ajo, la acción contra los gorgojos adultos aumentó un 30,5 % en comparación con la misma sustancia utilizada sin nanoemulsión. La ganancia fue más modesta con la carvona, con un 8,19 %.

Los investigadores también mezclaron las dos moléculas en diferentes proporciones. Su asociación no provocó ningún efecto adicional inesperado: cada una simplemente seguía contribuyendo a la acción insecticida. El compuesto derivado del ajo seguía siendo aquel cuya eficacia se beneficiaba más de la formulación en gotitas muy pequeñas.

Sin embargo, un insecticida útil no solo debe matar a la plaga. También hay que comprobar sus efectos sobre las especies que pueden ayudar a combatirla. Por eso, el equipo se interesó por una pequeña avispa, Anisopteromalus calandrae. Este insecto ataca a las larvas de los gorgojos y así puede participar de forma natural en el control de su población.

A ciertas dosis eficaces contra los gorgojos, la formulación a base de ajo y una de las mezclas afectaron menos a estas avispas que a la plaga objetivo. Esto permite considerar un uso combinado con el control biológico. Los ensayos también mostraron que el tratamiento de las larvas de gorgojos podía favorecer la emergencia de las avispas que las parasitan.

Las semillas tratadas conservaron su capacidad de germinar en las condiciones del experimento. No se detectó ningún residuo vegetal medible en su superficie tras los tratamientos estudiados. Algunas formulaciones incluso se asociaron con raíces más largas y un mayor vigor de las plantas jóvenes.

Sin embargo, estos resultados proceden de ensayos controlados en laboratorio. Antes de su uso en silos o almacenes agrícolas, queda por verificar la duración de la eficacia del tratamiento, su estabilidad y sus efectos sobre otros organismos en condiciones reales de almacenamiento.

KR
Krokus42

Otra cosa que funciona perfectamente en el laboratorio. Hablaremos de los silos cuando hayamos probado esto en toneladas de semillas, con calor, humedad e insectos por todas partes.