🦠 Inédito: un hongo resiste multiplicando sus cromosomas

Un hongo que a veces provoca infecciones graves parece disponer de una nueva manera de resistir a ciertos medicamentos: multiplicar sus cromosomas.

Este hongo se llama Candida auris. Puede ser difícil de eliminar en personas ya debilitadas por una enfermedad. Los médicos utilizan, entre otros tratamientos, antifúngicos que debilitan la pared que protege sus células. Pero algunos hongos terminan desarrollando resistencia a estos tratamientos.

Candida auris

Candida auris
Phancanhtrinh · CC BY 4.0 · Wikimedia

Unos investigadores estudiaron hongos tomados de dos pacientes londinenses. A pesar de presentar infecciones persistentes, no tenían las mutaciones habituales responsables de la resistencia.

Para comprender este fenómeno, el equipo cultivó estos hongos en el laboratorio con una alta concentración de anidulafungina, un antifúngico. Algunas colonias cambiaron de aspecto. Formaban grupos de células pequeños o grandes y toleraban mejor la presencia del medicamento.

El análisis de su ADN reveló una sorpresa. Algunas células poseían cuatro conjuntos de cromosomas o más, mientras que este hongo normalmente solo tiene uno. En otras palabras, habían multiplicado la cantidad de material genético contenida en su célula.

Los investigadores también observaron cambios en la pared del hongo, así como en mecanismos que le ayudan a soportar situaciones difíciles. En algunas colonias, las mutaciones que afectaban a un gen relacionado con esta respuesta al estrés iban acompañadas de una resistencia aún mayor.

Por tanto, esta adaptación no se basa necesariamente en una sola modificación. El hongo podría volverse cada vez más resistente por etapas, cambiando a la vez su ADN, su pared y su respuesta al estrés. Sin embargo, el estudio no permite saber con precisión qué cambio provoca cada efecto.

También hay que recordar que estas observaciones se refieren a muestras procedentes de dos pacientes y a experimentos de laboratorio. No demuestran que todos los Candida auris utilicen este método. No obstante, ayudan a comprender por qué algunos tratamientos pueden fracasar sin que las pruebas genéticas habituales detecten las mutaciones esperadas.