💥 ¿Qué pasará cuando nuestra galaxia entre en colisión con la galaxia de Andrómeda?

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Las galaxias, como la Vía Láctea, parecen flotar libremente en el espacio, pero ¿qué sucede realmente? ¿Están en órbita alrededor de algo aún más grande?

Para entenderlo, primero hay que comprender el funcionamiento de las órbitas. Cuando dos objetos orbitan uno alrededor del otro, ejercen una fuerza gravitatoria mutua. Este fenómeno los mantiene unidos, cada uno orbitando alrededor de su centro de masa común. En sistemas como el Sistema Solar, este centro suele estar dentro del objeto más masivo, la estrella central, haciendo que su movimiento sea casi imperceptible.

La galaxia de Andrómeda. Imagen Wikimedia

La galaxia de Andrómeda.
Imagen Wikimedia

A escalas más grandes, la situación se vuelve más compleja. La Vía Láctea forma parte del Grupo Local, un conjunto de galaxias que incluye también a Andrómeda, Triángulo y varias galaxias enanas. La Vía Láctea y Andrómeda, al ser las más masivas de este grupo, giran alrededor de un centro de masa situado entre ellas. Nada más grande se encuentra en las inmediaciones, por lo que estos dos gigantes galácticos están en órbita uno alrededor del otro.

Sin embargo, esta órbita no es ni circular ni elíptica como las de los planetas. Las dos galaxias siguen órbitas principalmente radiales, dirigiéndose una hacia la otra bajo el efecto de su atracción gravitatoria. Su movimiento no es únicamente radial debido a una ligera componente lateral, lo que complica aún más el esquema orbital.

Este movimiento radial implica una colisión futura entre la Vía Láctea y Andrómeda, prevista para dentro de aproximadamente 4,5 mil millones de años. A pesar de esta colisión, es probable que las estrellas de ambas galaxias no choquen debido a las enormes distancias que las separan. Las galaxias pasarán una a través de la otra antes de separarse y luego volver a cruzarse, terminando por fusionarse en una única gran galaxia elíptica.

La fusión provocará importantes perturbaciones gravitacionales. Estas modificarán la disposición de las estrellas y potencialmente darán lugar a la formación de nuevas estrellas a partir del gas calentado de los brazos espirales de ambas galaxias. Este proceso transformará las dos espirales en una única estructura elíptica.

Más allá del Grupo Local, las órbitas están menos definidas. Sabemos que nuestro grupo de galaxias se dirige hacia el Cúmulo de Virgo, que contiene varios cientos de galaxias situadas a unos 65 millones de años luz. Sin embargo, la expansión del Universo aleja al Grupo Local más rápido de lo que la atracción gravitatoria del Cúmulo de Virgo puede atraerlo.

Cada descubrimiento nos acerca un poco más a la comprensión de nuestro lugar en el Universo.