La NASA y SpaceX han sometido una maqueta del nuevo propulsor Super Heavy a vientos transónicos y supersónicos. Estas pruebas deben permitir prever mejor los esfuerzos sufridos durante el retorno a la atmósfera, antes de las futuras misiones lunares que utilicen Starship.
Las mediciones se realizaron en el centro Ames de la NASA, en California, con un modelo a escala 1,2 % del Super Heavy Versión 3. Esta nueva variante debe servir de base al sistema de alunizaje Starship previsto para Artemis III en 2027, y luego a un alunizaje tripulado posterior en 2028.

Ingenieros del centro de investigación Ames de la NASA realizan pruebas de viento transónico y supersónico en una maqueta a escala 1,2 % del cohete Super Heavy Versión 3 que lanzará el sistema de alunizaje tripulado Starship.
Créditos: NASA
El propulsor probado difiere notablemente de las versiones anteriores. En particular, debe recibir nuevos sistemas de propulsión y motores Raptor 3, y su parte trasera pierde varios elementos de protección, incluidos el faldón del motor y el gran escudo térmico integrado. El número de aletas de control también pasa de cuatro a tres, siendo cada una un 50 % más grande.
Estos cambios modifican la forma en que el aire actúa sobre el vehículo. Los ingenieros buscan medir dos familias de esfuerzos. Las fuerzas estables corresponden a un flujo relativamente regular alrededor del cohete. Las fuerzas inestables aparecen cuando el aire golpea ciertas zonas de forma menos predecible y puede provocar vibraciones.
Se utilizaron dos instalaciones. El túnel de viento transónico cubre velocidades entre Mach 0,2 y Mach 1,4. Una segunda instalación reproduce flujos supersónicos desde Mach 1,55 hasta Mach 2,5. Las campañas, realizadas a finales de 2025, registraron las presiones y los esfuerzos ejercidos sobre la superficie del propulsor.
La NASA aporta aquí sus instalaciones y su experiencia en ensayos aerodinámicos. La agencia ya había utilizado métodos similares para el transbordador espacial, el cohete Space Launch System y la nave Orión. Pruebas anteriores en el mismo túnel de viento habían llevado a añadir apéndices aerodinámicos al lanzador de Artemis II.
El programa tiene como objetivo el comportamiento de la primera etapa durante su regreso al lugar de lanzamiento, donde debe ser recuperada y reutilizada. Los resultados detallados no han sido publicados por la NASA, que solo indica que servirán para los análisis de cargas y para el guiado del futuro propulsor.